martes, 30 de marzo de 2010

Amén

"No solo de pan vive el hombre. De vez en cuando, también necesita un trago".
Woody Allen

domingo, 14 de marzo de 2010

Cuando a un hombre no le importa, ¿realmente no le importa?

Hace un par de días tuvimos en mi trabajo una interesante conversción sobre las diferencias entre los hombres y las mujeres.

A. contó algo que me hizo morir de risa. ¿Por qué os cuesta tanto a las mujeres entender que cuando un hombre te dice, "no me importa, me da igual", realmente quiere decir "no me importa, me da igual"? Verdaderamente es una reflexión interesante... A. decía, "cuando mi novia me pregunta, ¿dónde vamos a cenar?, ¿Qué peli vamos a ver?, etc. Muchas veces contesto, "no me importa", y realmente quiero decir "no me importa". Por que me da igual ir al cine a ver X o a ver Y. No es que esté enfadado, o esté tramando un plan maligno..." Y eso a las mujeres, por lo visto, no nos entra en la cabeza.

"Es como con la ropa, seguía A., si me pregunta, "¿qué me pongo?" y yo digo "no me importa, lo que quieras" es que realmente es eso lo que quiero decir... Y si le dices a una mujer "no me importa" tienes un problema. Por que a nosotras, por lo visto, no hay nada que no nos importe... y no entendemos que a los hombres les de lo mismo un sinfín de cosas...

En cambio, con las mujeres es todo lo contrario. O eso piensa A. Dice que si una mujer te dice "no me importa, me da igual" entonces debes acojonarte porque algo malo está a punto de pasar...

Después de muchos discutir llegamos a la conclusión de que la diferencia radica en que los hombres sólo tienen dos estados. O está bien, o están mal. Y se acabó. No hay nada más. Blanco o negro, sin ninguna escala de grises entre medias. Y eso en la mente de una mujer es inconcebible... Dentro de nuestra cabecita podemos encontrar, fácilmente, cientos y cientos de grises que no dejan de complicarnos la existencia.

En este punto de la conversación alguien dijo, "Es como con los colores". Para los hombres, por lo visto, sólo existen el rojo, amarillo, azul y verde. Y para alguno más avispado, el morado, rosa y naranja. Una mujer, en cambio, nunca te dirá, "me he comprado una camiseta rosa". Nooooo... Por qué ponerlo tan fácil??? Te dirá, "me he comprado una camiseta color fresa /chicle / magenta / salmón..." Y !ahi de ti si no sabes lo que es el color salmón!!!!




Ninguno de mis compañeros sabía cuál era el color salmón. Ni el teja, o el turquesa, o... Y eso que estoy nombrando los más fáciles. Creo que aquí radica el problema del "mutuo entendimiento" entre hombres y mujeres. Si las mujeres fuéramos capaces de entender que los hombres no "ven" el color "espuma de mar". Y los hombres entendieran que no le pueden decir a una mujer "cariño, no importa si te pones el vestido azul o un saco de patatas..." Aunque realmente lo sientan, aunque realmente no les importe, aunque realmente te quieran igual con ese saco de patatas... MIENTE!!!!!!!!!!!!!!!!!!