miércoles, 23 de diciembre de 2009

No en vano siempre quise aprender a echar el tarot...

Ayer me volvió a pasar... otra vez. Me preguntaron una si todavía estoy estudiando. En una clase de gente entre los 17 y los 55 (más-menos) todos dieron por hecho que yo no había pasado los 25. Espero que fuera eso, y no que pensaran que soy tan torpe que a los 30 todavía no he dejado la universidad. De esta forma nadie va a considerarme una persona seria y respetable... Aunque eso tampoco es algo que me preocupe mucho, la verdad. Por lo menos a nivel personal...

¿Pero qué ocurre en cuanto al mercado laboral? Hace unos días escuché a alguien decir, "vístete para el puesto que quieres conseguir". Pero si no supero la etapa universitaria!!! Por lo menos en cuanto al aspecto se refiere. Si no doy el "pego" ni de haber acabado la carrera, y eso que ya llevo dos, como para pensar en vestir con falda tubo y camisa blanca.

Supongo que debo tirar la toalla. Además, la semana pasada mi exjefe me dijo que no me veía como una comercial agresiva, que perdería todo mi "encanto". Sinceramente yo tampoco me veo... pero ¿por qué lo dijo? Creo que prefiero no preguntarle. Seguro que mi aspecto "infantil" saldrá a relucir...

Lo más inteligente es pensar en futuros trabajos en los que pueda sacar el máximo rendimiento a mi aspecto aniñado. Payaso en fiestas infantiles, por ejemplo. Es una profesión de lo más respetable. O trabajar desde casa, y ahora con Internet las posibilidades son infinitas... No en vano siempre quise aprender a echar el tarot...

jueves, 17 de diciembre de 2009

Algo pasa en Hollywood

No sé si estará pasando algo en Hollywood... o no. Lo único que sé es que ayer cometí uno de los peores errores de mi vida. Dos horas y 10 euros tirados a la basura… Con la buena racha que llevaba en cuanto a la elección de películas se refiere. Como la última, Celda 211. Una gran película…

Queríamos morirnos… y el tiempo pasaba tan lento, tan condenadamente lento. Una verdadera tortura.

Y esta mañana lo he entendido todo… Sus creadores la han calificado como un "drama perversamente divertido". Y tan perverso… Se trata de la adaptación que el productor Art Linson ha hecho de su propio libro "What Just Happened: Bitter Hollywood Tales from the Front Line". Esta es la única explicación posible… que el “creador” de la historia fuera también el productor, porque de otra forma nadie en su sano juicio daría un duro para llevar a la “gran pantalla” semejante basura.

Hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan mal. Y creerme, hablo con conocimiento de causa. He trabajado en un rodaje de cine y he sido proyeccionista durante 3 años, durante los que no me perdí nada de lo que se proyectaba… Creía que lo había visto todo, pero no. No lo había hecho. Y con mucho dolor físico y espiritual ayer fui plenamente consciente de ello.

Intentamos suicidarnos con una pajita, pero fallamos… Así de cruel es la vida…

domingo, 1 de noviembre de 2009

Dónde se ha metido el invierno???

"El mayor logro científico de este siglo tan fértil en el campo de la ciencia es el descubrimiento de que somos sumamente ignorantes; sabemos muy poco de la naturaleza y comprendemos mucho menos”
Levis Thomas

Pero qué le estamos haciendo al planeta??? Acaso es normal que en el mes de noviembre tengamos más de 25 grados a la sombra????

Quiero nieve, y más nieve, y frío, y lluvia, y nubes... y días de esos en los que sólo quiere estar bajo una manta leyendo un buen libro... Dónde se ha metido el invierno???

lunes, 26 de octubre de 2009

Si la cosa funciona... la compro!!!

"¿Crees que la física cuántica es la respuesta? Porque... no sé, en el fondo, ¿de qué me sirve a mí que el tiempo y el espacio sean exactamente lo mismo? En fin, si le pregunto a un tío qué hora es y me dice "6 kilómetros", ¿qué coño es eso?"
Woody Allen (Todo lo demás, 2003)

Desde hace unas semanas mi hermana y yo, cual especímenes extraños de alguna especie en extinción extraña, seguimos a rajatabla un ritual, nuestro ritual, que consiste en ir todos, y cada uno de los miércoles del año, al cine. Nieve, truene, relampaguee o haga las tres cosas al unísono... (y a la vez).

Lo de ir los miércoles nada tiene que ver con ahorrarnos unos cuantos céntimos por ser el día del espectador. Más bien ha sido un acto inconscientemente consciente de evitar a toda la Tercera Edad de Madrid. Y no es que tengamos nada en contra de ella, es más bien una cuestión de supervivencia. Antes íbamos los martes, pero ver “Distrito 9” rodeadas de viejecitas encantadoras tapándose los ojos mientras unos descerebrados “abortaban” los fetos de alienígenas con sonido a palomitas en explosión, nos dejó marcadas para siempre. Estoy casi segura de que no tengo días suficientes de vida para que ningún psiquiatra pueda “curarme” de tamaña impresión.

Así que volviendo de China el lunes, y volviendo a nuestra tradición el miércoles pasado, fuimos al cine… Yo convencida de que iríamos a ver “Si la cosa funciona”, y mi hermana, que ya la había visto sin mi (bruja!!!), convencida de que veríamos “La Cruda Realidad”. Película que parece haber salido de cualquier otra comedia americana cambiando nombres, lugares y motivaciones. Aunque tengo que admitir, no sin antes taparme la cara de vergüenza, que no me disgustó del todo. Y que hasta me reí. (Cosa que negaré hasta la muerte…).

Así que hice doblete semanal. Miércoles de comedia americana… Y sábado de Woody Allen, ya que difícilmente lo podría clasificar de comedia americana. Americana es, y reírte te ríes… pero como dijo el mismo Woody, “menos mal que existen los franceses”...

Aunque los “expertos” seguramente podrían poner mil peros, personalmente no deja de apasionarme esa visión amarga de la vida. Ese humor ácido que tiñe nuestro negro destino… Esa forma de calificar de gusanos al resto de la humanidad que no ha tenido el increíble honor de entrar en su triste y selecto círculo de amistades. Porque lo de Woody Allen no son amigos, son amistades. Amistades e incongruencias.

Hasta la muerte, la suya o la mía, me declaro fan acérrima de Allen

martes, 20 de octubre de 2009

"Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte..."

"Viajar es imprescindible, y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia"
Enrique Jardiel Poncela

"Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte"
Miguel de Unamuno

Hace una semana a estas horas estaba llegando a Madrid desde Pekín. Y he necesitado más de siete días, más de una semana, para poder escribir de nuevo en el blog. Me he tomado mi tiempo para poner en orden mis ideas. Asumir mi momento, mi viaje, mi partida... y como diría Unamuno, mi huida. Para saber a dónde fui, de dónde partí y cómo volví.

Viajar a china no es como darse una vuelta por cualquier ciudad europea, de esas que nos quedan cerca, o lo que ahora me parece, "a tiro de piedra". Allí todo es diferente, distinto, hay un abismo entre nosotros y cualquier persona con la que te puedas cruzar. Ni siquiera el inglés, idioma que te puede salvar de la "no comunicación" en casi cualquier parte del mundo, aquí puede ayudarte a algo más que a regatear con un reloj en el Mercado de la Seda.

Fuera de las cuatro paredes de los grandes mercados de la imitación, y supongo que de algún hotel de lujo de la capital china, te encuentras totalmente desamparado. Hace poco escuché a alguien decir que cuando viajes a China es como si viajaras a tu más tierna infancia. Te conviertes en un bebé que todavía no ha aprendido sus primeras palabras. Sinceramente no pensé que fuera a ser así. Hasta que planté el pie en el increíble aeropuerto de Beijing, obra de tito Foster, y descubrí que era tan cierto como que el cielo es azul (en Beijing sólo cuando lanzan los pertinentes misiles para asegurarse un cielo cristalino en el desfile de turno...).

Pekín despierta odios y pasiones. En mi caso pasiones más que odios. No me suelo permitir el lujo de juzgar civilizaciones de siglos de antigüedad, sobre todo cuando mis conociemientos de su historia son bastante deplorables. Tengo que admitirlo. Y también, porque la mayoría de nuestros prejuicios se alimentan del desconocimiento.

Tengo que admitir que hay momentos que te sacan de tus casillas. Escupen constantemente, empujan, pisan, son conservadores hasta la médula, se bloquean cuando intentas comunicarte con ellos... y un sinfín de cosas que los occidentales de "familia bien" encontramos profundamente desagradables. Cosas que nos hace llamarles guarros y estúpidos simplemente porque no les entendemos, porque las barreras culturales son demasiado altas incluso para los que no hemos dejado de estudiar pasada la treintena...

Pero también hacen cosas increíblemente hospitalarias. Si estás perdido, te llevan hasta tu destino. No se conforman en intentar decirte como llegar, quizás, porque saben a ciencia cierta que no llegarás... Te consideran casi un ser superior sólo por no tener los ojos rasgados, te sonríen como si de una extraña pieza se tratase, los niños te tiran de la manga fruto de su curiosidad... y todo ello embutido en una cordialidad silenciosa, salida de una especie de antiguo ritual.

No dudo que Pekín seguirá creciendo hasta que ya no pueda más. Hasta que la propia ciudad implosione en sí misma... Quizás vuelva en unos años, para darme cuenta de que no reconozco nada. Que nunca estuve allí, que todo fue un dulce sueño entre nenúfares, flores, farolillos y dragones. Que Pekín sólo es Pekín en el instante en que lo miras. Un segundo más allá, ya no lo es. Ya es otra cosa...

Y tu tampoco eres igual, nunca más...

jueves, 24 de septiembre de 2009

Increíblemente afortunado...

"Nunca sabréis quienes son vuestros amigos hasta que caigáis en desgracia"
Napoleón


Hay pocas cosas tan ciertas, y tristes, como esta afirmación. No es que Napoleón sea uno de mis personajes predilectos, pero tengo que reconocer que inteligente, lo era sin duda.

Sólo se puede calificar como amargo, el sentimiento que te atenaza cuando descubres en tu propio cuerpo esta verdad. Napoleón hablaba de descubrir a los verdaderos amigos... pero yo llego mucho más lejos. Casi diría que nunca sabrás si tienes un sólo amigo hasta que caigas en desgracia.

He visto en mi propia familia "desaparecer" literalmente, y a la velocidad del rayo, esos amigos que pensabas que estarían a tu lado hasta el día del juicio final. Y en cambio, en un abrir y cerrar de ojos, desaparecen sin dejar huella. Sin dejar rastro. Y a pesar de todo lo que hayáis podido vivir , no los vuelves a ver jamás.

Y cuanto mayor es la desgracia, menos "amigos" seguirán a tu lado. Por eso no hay nada mejor que tener algún problemilla de vez en cuando para ir haciendo una purga... Para saber quienes son tus amigos de verdad, para saber quienes merecen la pena y quienes no. A quienes le darías un riñón, y a quien no...

Sin duda, un amigo "de verdad" es un tesoro, el mayor tesoro. Y quien llegue a viejo con un sólo amigo, no sabe lo increíblemente afortunadio que ha sido en la vida.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

¿El hombre propone y la mujer dispone?

Un amigo me contó hace años una de sus teorías, de la que me reí en aquel momento, pero que ahora me doy cuenta que es la mayor verdad que he oído nunca... Él afirmaba que las mujeres siempre eligen, deciden y siempre, siempre, siempre se salen con la suya.

Si un hombre se enamora locamente de una mujer, puede hacer lo que sea, todo lo que se le ocurra, hasta regalarle la luna con un lacito rojo... que si a ella no le gusta, no tiene nada que hacer. Puede intentarlo hasta la saciedad, pero siempre será ella la que "disponga", la que diga la última palabra, el sí quiero...

En cambio, si una mujer se enamora locamente de un hombre, y si es lo suficientemente insistente, tiene muchas más posibilidades de que él termine cayendo, termine picando con un tierno e inocente corderito... (aunque sólo sea para que ella le deje en paz...) Según esto, aquel dicho que dice "el que la sigue, la consigue", sólo se aplicaría a las mujeres.

Si traslado esta teoría a mi vida personal tengo que decir que corroboro palabra por palabra. Hasta el último acento, hasta la última coma... No han sido pocos los amigos que en algún momento han intentado algo más conmigo (tampoco han sido cientos, no nos vayamos a engañar...). Y en ninguno de los casos yo quise nada con ellos. Para mí eran amigos, como hermanos... Quién sabe qué hubiera pasado si hubiese dicho que sí, quizás hubiesen sido las parejas perfectas, pero nunca les di la oportunidad.

Y al contrario, los hombres con los que he estado pueden pensar que me conquistaron... pero he de decir que también fui yo la que me dejé "conquistar". Con todos yo ya había decidido que estaría con ellos antes incluso de que ellos mismos lo supieran.

Aunque tengo que decir que siempre hay alguna excepción. Pero más que amor, "mis" excepciones deberían llamarse sexo... Quizás en esas ocasiones ellos me escogieran a mí, pero eso qué importa... fueron momentos, que aunque intensos y apasionantes, duraron apenas un suspiro... Y aunque suene un poco frívolo, ahora, con el tiempo, cambiaría muchos años de "amor" por suspiros de pasión.

Que si está bien, o si está mal... ¿Quién lo sabe? Supongo que ni lo uno ni lo otro, es simple naturaleza humana. Supongo que las cosas serían diferentes para las mujeres si no tuviéramos que "decidir" siempre, rol que nos hemos impuesto nosotras solitas. Quizás seríamos menos rígidas, más impulsivas, más ingenuas... Qué bonito sería dejarnos llevar como una pluma por el viento...

Aunque eso no está dentro de nuestra femenina, no? Eso de dejarse llevar... Nos gusta tener bien controlada la situación, cada pequeño detalle... Y con el sexo no digamos... Por todos es conocido en cansancio, el dolor de cabeza, el "ahora no me apetece", el "mañana", el "los niños están despiertos", el... bla, bla, bla.

Creo que la mujer moderna se ha cargado de responsabilidades que no le corresponden, responsabilidades que los hombres estarían encantados de compartir con ellas, pero que ellas no les dejan. Como si nos estuvieran quitando algo, nuestro poder, el poder que tenían nuestras abuelas de "mandar" en casa... Pero ahora ya no estamos sólo en casa. Estamos en casa, en al oficina, en el colegio... y no podemos "mandar" en cada rincón de nuestras vidas, de nuestras parejas, de nuestras familias...

Hay que dejar algo de responsabilidad para ellos, y para que nosotras tengamos nuestros momentos de impulsividad, la fantasía, para jugar, para no pensar en nada, para dejarnos llevar... Incluso para hacer las cosas mal y que le planta Tierra no deje de guirar alrededor del sol. O para no hacerlas, para no hacer nada. Simplemente para escuchar el silencio que nos rodea, nuestro silencio...

Simplemente para escuchar...

domingo, 13 de septiembre de 2009

Qué les pasa a los hombres

"Hay tres cosas que jamás he podido comprender; el flujo y reflujo de las mareas, el mecanismo social y la lógica femenina"
Jean Cocteau

"La mujer no ha nacido para que se le comprenda, sino para que se le ame"
Federico García Lorca

"Se entiende a las mujeres como se entiende a los pájaros. Por intuición, o de ninguna manera"
Henri-Frédéric Amiel

Hace unos días fui al cine a ver "Qué les pasa a los hombres", y más que un film holliywodiense, me pareció un exhausitvo y profundísimo estudio de sociología femenina. Y digo esto, porque me pareció tan real como la vida misma... si no más...

No hay un sólo comportamiento de las protagonistas femeninas que no haya visto una y mil veces en la vida real. Y lo mismo pasa con los hombres. Es extraño, y triste, que seamos tan simples como para ser estereotipados en una película con tal grado de acierto.

Como pensaban Amiel, Lorca o Cocteau, las mujeres somos totalmente indescifrables para el sexo contrario. Nunca entenderán, ni comprenderán, ni compartirán ninguno de nuestros "extrovertidos y enrevesados"pensamientos.

La película, que originariamente se llama (más o menos) "A él no le gustas", nos relata la historia de unas cuantas mujeres, y sus reacciones con los hombres, desde las primeras citas hasta el matrimonio. Incluyendo el estúpido y siempre inacertado intento de descifrar las "señales" que ellos les mandan, siempre con la esperanza de ser la "excepción" a la regla.

Realmente la película no es nada del otro mundo, pero te ríes viendo lo "simples" que somos las mujeres en la realidad, por mucho que los hombres digan cosas como que se "nos entiende como a los pájaros, por intuición o de ninguna manera". Y lo "estúpidos" que son los hombres al no "ver" lo que nos pasa por la cabeza. No somos difíciles de entender, simplemente somos irracionales. Y eso no es tan complicado de "intuir"...

Los hombres "comprenderían" el comportamiento de las mujeres, simplemente siendo conscientes de nuestra mayor debilidad. La falta de realidad y el exceso de imaginación que nos caracteriza, por lo menos en lo relativo al sexo opuesto.

¿Por qué las mujeres siempre pensamos que ellos "cambiarán" con nosotras, que con nosotras serán diferentes? "A ella le puso los cuernos 33 veces, pero conmigo será diferente... A mí me quiere de verdad..." Es tan estúpido... tan poco "científico". Por qué no aceptar desde el primer momento que son como son, y que serán siempre como el mismísimo día en que les conocimos. Pues no. Nosotras nos emperramos en montarnos la película de la historia, con un final feliz al mejor estilo americano. Idealizando al pobre hombre de turno hasta más no poder, convirtiéndolo en quien no es, y en quien nunca será, salvo en nuestras mentes. Y como no podemos vivir en nuestras mentes... Así nos damos los batacazos que nos damos.

Aunque lo he visto multitud de veces a mi alrededor, en general no tiendo a idealizar a nadie. Un tío es lo que es, y es como es... y siempre he pensado que nadie cambia casi nunca... (Al igual que nosotras, claro está). Volvemos a repetir los mismos errores una y otra vez. Aunque no queramos... Y no es nuestra culpa. Lo llevamos en nuestra naturaleza, en nuestros genes, y cuanto antes lo aceptemos, mejor que mejor...

Aunque para ser sincera, donde si me "calaron" hasta lo más profundo, es en las estúpidas excusas que nos inventamos para justificar a un tío. Que no nos llame, o no venga, o llegue tarde, o... (cualquier cosa que haga un tío a la que se le pueda asociar una estúpida excusa que sólo nos creemos las implicadas). Aunque para ser totalmente sincera, es algo de lo que me he curado con la edad...

¿Por qué nos cuesta tanto "aceptar" y "ver" que un tío no quiere estar con nosotras? No es algo tan horrible. Hay miles de hombres y aplicando a esta realidad esa otra realidad que dice "para gustos, colores", lo más lógico es que a la inmensa mayoría de los hombres no les gustemos. Igualmente que a mí no me gustan la inmensa mayoría de los hombres con los que me cruzo. De hecho, puedo contar con los dedos de una mano los hombres que me han "atraído mínimamente" en el último año.

Pues eso, aceptemos que somos como somos, y que los hombres son como son... Y limitémonos a gastar nuestras energías con los hombres que nos dicen (y no mediante estúpidas"señales" que sólo creemos entender nosotras) que les gustamos... Así de simple!!!

jueves, 3 de septiembre de 2009

¿Dónde c* he metido mi libro de instrucciones?

"Siempre hay un poco de locura en el amor, pero siempre hay un poco de razón en la locura"
Friedrich Nietzsche

"La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca"
Heinrich Heine

Hoy alguien me ha dicho que se me va "mucho la olla". Y ciertamente me ha dejado preocupada. No por eso de que se me vaya la olla, algo ciertamente constatado por todos los que me conocen. Pero eso de la gente que no me conoce "tan al detalle" también vea este hecho vergonzoso tan evidente, claro, cristalino, diría yo, si que empieza a preocuparme...

Y sólo por preguntarme si existen centros para "hacer espiritualmente las paces" con estrellas del rock latino... Sinceramente, el hecho de odiar cualquier cosa daña mucho mi karma, y querer deshacerme de todo este odio acumulado desde el año 2.000 no es nada de lo que me deba avergonzar... Seguro que todas mis arrugas se deben a eso... (y que conste que arrugas, arrugas, tengo pocas. Gracias a la herencia genética de mi madre, todo hay que decirlo...).

Todo empezó cuando le dije a E que odio a cierto grupo de rock (si se puede llamar a eso rock) latino, que empieza por M... y acaba en Á (cuatro letras, para ser más exactos). Es un odio visceral, que no puedo controlar, y que gracias a Dios, sólo "aflora" cuando escucho alguna de sus "tristes" canciones.

¿Y qué culpa tengo yo de haber coincido con ellos durante más de 12 horas en uno de sus conciertos (y posterior fiestuki) en Las Ventas allá por el año 2000? Llegué a Las Ventas, y me fui directa a la mesa de sonido (mi novio por aquel entonces era el técnico de monitores) y de allí, a la fiesta que dieron en Las Ventas. Y por razones que ahora no voy a detallar, de allí nos tuvimos que ir a Kapital. Y lo que vi aquel día hizo que cualquiera de sus canciones me den ganas de vomitar. No daré más detalles porque respeto a todas las criaturas de Dios, incluso a los seguidores de M__Á. Y no quiero fomentar más odio en este mundo tan plagado de este oscuro y enfermizo sentimiento...

¿Que se me va la olla? Pues seguro que sí... Mi idea no es tan descabellada. En china hay centros de desintoxicación para los "enganchados" a Internet... ¿Por qué no hacer un centro para "desintoxicarse" de estos sentimientos tan profundamente arraigados contra "algunas" estrellas del rock (y repito, si se le puede llamar rock...) latino? Yo entraría allí diciendo "Hola, me llamo Elsa y odio a M__Á." Y las cabezas de los otros "odiadores" a "algunas" estrellas del rock, se girarían y me dirían en un tono aterradoramente tranquilo, "Te queremos Elsa". Seguramente mi karma, totalmente acojonado por todas esas cabezas amenazadoras, quedaría limpio como una patena... y podría volver a cantar sus "tristes" canciones. Aunque sinceramente, creo que para llegar a eso la única opción sería que me abriesen el cráneo y el Dr. House de turno me extirpase la "lonchita" de cebero donde almaceno mis recuerdos de odio a estrellas del "rock latino"...

¿Que estoy loca?, es evidente... y lo pueden constatar los archivos del Centro de Salud Mental de Majadahonda (es broma!!!!... o no). Pero en la locura uno puede encontrar más paz y sabiduría que en cualquier otro sitio. De sobra es conocido por todos que los "cuerdos" (o sea, vosotros) no sois muy felices que digamos (o por lo menos un porcentaje preocupantemente alto)... Y si para ser feliz uno tiene que perder (parcialmente) la cabeza, pues bienvenida sea semejante "pérdida". Como podría haber dicho Dios en su momento, "dejad que los locos se acerquen a mí"... Aunque eso es algo que ya me pasa con "demasiada" frecuencia. Así que que se acerquen, pero con moderación...

Mi ex me preguntaba siempre dónde coño había metido mi libro de instrucciones. Personalmente creo que vine al mundo si él... En algún lugar debió quedarse. Alguien tiene dos, y yo no tengo ninguno. Menuda putada!!! Pero en contrapartida, recibí esa pequeña dosis de locura y fantasía que me lleva a lugares donde otros no pueden llegar. ¿Y hay más placer que ese?

miércoles, 2 de septiembre de 2009

"Triste época la nuestra!..."

"Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio"
Albert Einstein

"Podéis expulsar por la puerta los prejuicios, estos volverán a entrar por la ventana"
Federico El Grande

En mi último post vi que el tema de los prejuicios levanta muchas "pasiones"... Y no es para menos. Los prejuicios a nivel "personal" son peligrosos, pero a fin de cuentas sólo te hacen daño a ti mismo... pero cuando se generalizan en un grupo, son devastadores.

¿Qué han sido, si no fueron los prejuicios, los que provocaron la mayoría de las guerras, matanzas, persecuciones, racismos, odios... a lo largo de la historia? Como dijo Einstein, es más "fácil desintegrar un átomo que un prejuicio". Y han prejuicios que siguen tan arraigados en las entrañas de la gente, que éstos sin duda morirán con ellos puestos. Y si no, que se lo pregunten, por ejemplo, a los negros que viven en determinadas zonas de EE.UU., donde el Ku Klux Klan sigue tan vivo como hace un siglo.

Federico el Grande dijo que podemos expulsar los prejuicios por la puerta, pero que "estos volverán por la ventana". Gracias a Dios, no estoy muy de acuerdo con esta afirmación. No digo que no sea sumamente difícil despojarse de los prejuicios, pero estoy convencida de que, de generación en generación, estos van desapareciendo, hasta convertirse en polvo...

Hay cosas que dice mi madre que me hacen pensar que no tenemos absolutamente nada en común. Y otras cosas que, fuera de hacerme gracia, no puedo ni creer que pueda decirlas y, lo que es peor, que pueda creer ciegamente en ellas...

Personalmente pienso que cuantos menos prejuicios llevemos en la maleta, mejor que mejor. Sólo de esta forma seremos libres. Nos sentiremos libres y viviremos en libertad. Nadie me hará dejar de pensar que todos somos iguales, y que si unos somos más "buenos", o "inteligentes", o "guapos", o... lo que sea, es por que tuvimos suerte de nacer dónde nacimos y en la familia en la que nacimos. Y porque tuvimos más y mejores oportunidades que los demás.

Evidentemente no todo el mundo puede ser presidente de los EE.UU., o cirujano, o embajador de la ONU... Cada cual somos lo que somos, y lo hacemos lo mejor lo que podemos. O esa es mi humilde opinión.

Pero lo que no se puede tolerar nunca, jamás, es que se sigan torturando personas por no pensar de la misma manera que otras personas. Sin saber en ningún momento cuál de ellas tiene la razón. Y eso si la "razón" existe. Porque por nuestra intrínseca naturaleza de "personas" cada cual piensa como piensa y siempre será de distinta manera que los demás.

¿Y no es eso lo más enriquecedor, lo que nos hace ser cada día mejores, y lo que nos abre la mente a nuevas ideas y pensamientos?

lunes, 31 de agosto de 2009

jueves, 27 de agosto de 2009

Cualquier psicoanalista ganaría el gordo si decidiera poner mis pies en su consulta…

"La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son"
Winston Churchill
Hay muy pocas cosas que podría decir de Wiston Churchill, aparte de que fue un estadista, historiador, escritor y orador británico. Y que ganó el premio Nobel en el 53. Tampoco sería sincera sino dijera que lo poco que sé de este hombre tan brillante lo acabo de leer en la Wikipedia.

Después de tamaña confesión sobre mi ignorancia, diré que hay pocas “citas” tan inteligentes y que describan tan acertadamente la naturaleza humana como esta. La naturaleza, y la “cruz” de todos los hombres. La imaginación nos consuela de lo que no podemos ser. Aunque personalmente no sé si eso es un consuelo o un cruel castigo, merecedor de las más profundas carcajadas de los que estén al mando en esto del devenir de la especie humana…

Ser consciente de lo que no puedes llegar a ser, o tener, ya es suficiente castigo. Pero tener un arma como la imaginación, con la que nos podemos “recrear” en mundos de fantasía donde nada es lo que parece, y lo que parece, no existe, es una cruz…, un castigo, y una buena manera para desconectar de nuestra realidad y caer en un abismo de autocompasión y locura.

Y lo digo con conocimiento de causa. Mi mundo “paralelo” de fantasías de “lo que no es” es tan amplio y profundo que cualquier psicoanalista ganaría el gordo si decidiera poner mis pies en su consulta…

Es bueno, si controlas ese mundo y no “entras” demasiado a menudo. En pequeñas dosis, como todo, es incluso saludable. Pero caer en picado en las profundidades del la imaginación imaginada, no creo que nos pueda traer nada bueno. Ni a una profesional como yo…

Imaginar un amor, una pasión, un lugar lejano, una vida diferente en un mundo diferente… No nos lleva más que a pasar un buen rato, pero un rato “finito”, al fin y al cabo, y con una caída asegurada y sin red a la cruda realidad.

Hay personas increíblemente aficionadas a estos viajes sin destino físico aparente, que logran controlar su actividad “imaginativa” y no caen en una locura sin retorno, y con un único destino, el psiquiátrico más cercano. Y no son ni más ni menos que los novelistas, aquellas personas que logran llenar nuestros silencios con mundos que, a fin de cuentas, nos llevan a ese “lo que no es”. De esta forma ellos evitan terminar como cabras en un centro de salud mental, y nosotros no tenemos que hacer demasiados esfuerzos poniendo en marcha nuestra maquinaria “imaginativa”.

Nuestro amigo Winston no solo habla de la verdad aplastante de la imaginación enfermiza. Eso de que el humor nos consuela de lo que somos, todavía me aplasta más. Creo que estoy en posición de afirmar que soy de las pocas personas, por supuesto afortunadas, que son capaces de reírse de cualquier cosa, no sólo de lo que soy. Pero también, y sobre todo, de lo que son.

Reírte de ti mismo te da una perspectiva del mundo tan diferente y refrescante que no logro comprender cómo hay gente que no se “descojona” de ellos mismos con una frecuencia, como mínimo, diaria. Debería ser algo que nos pudiera recetar el doctor, “Reírte de ti mismo. Una dosis cada 8 horas”. Nos haría la vida más fácil a casi todos los mortales.

Al igual que uno se consuela de lo que no es con la imaginación, debe consolarse de lo que es, de lo que será, de lo que quiere ser, de lo que no quieres ser bajo ningún concepto, de lo que no puede dejar de evitar ser, de en lo que sabe que se acabará convirtiendo… y todas las demás conjugaciones de este verbo ausente en muchas lenguas, con la risa.

Risa, risa, risa, y más risa, con ciertas dosis de imaginación. La mejor receta para sobrevolar este mundo en el que estamos condenados a vivir, a sobrevivir, sin sendero ni el más mínimo sentido que nos ilumine el camino…

jueves, 13 de agosto de 2009

¿Los chicos son más simples que el mecanismo de una peonza?

Esta mañana, nada más llegar al curro, como de costumbre, me he tomado mis quince minutos de ver correos, contestarlos, pasear por algún periódico digital... Y Pedalier, autor del Blog La Incosnciencia de la Existencia, me había dejado un comentario. Me he dirigido a su blog para agradecerle semejante muestra de amor en el hiperespacio, y me he encontrado con un post que me ha abierto los ojos de una manera casi metafísica.

Es triste, porque Pedalier ha arrojado luz a mi ignorancia en el tema del " comportamiento masculino", y yo no podré ayudarle nada en su pregunta final, ¿Qué clase de gestos ha de observar un hombre en una mujer para comprobar que le hace tilín?

Sólo puedo hacer alguna reflexión. Como dice Pedalier, los chicos son más simples que el mecanismo de una peonza. Hasta aquí todos estamos de acuerdo. Pero las mujeres, aunque creáis que somos más complicadas que un transbordador de la Nasa, también somos simples cual amebas. Simplemente nos hacemos las interesantes...

¿Si un hombre nos gusta o no...? Creo que la respuesta es simple. Se nos debe poner cara de corderos degollados, y diremos a todo que sí, aunque no nos enteremos de la misa la media. Creo que seríamos capaces de ponernos la camiseta de cualquier equipo de fútbol, aunque jamás hayamos visto un partido. Siempre que nos quede "mona", claro... No sé, para mi suele ser evidente. Si veo a un chico y a una chica juntos, no necesito demasiadas pistas para saber si ambos se gustan, o si a uno le gusta el otro, o si...

Del post de Pedalier, que considero brillante, sólo discrepo en una cosa. No creo, y nunca lo he hecho, que la mujer siempre tenga la sartén por el mango. Evidentemente, creo que las mujeres somos bastante más valientes (o hijas de puta, según sea el lector hombre o mujer...) en estos temas. Me refiero a que si no nos gusta un tío se lo decimos y punto. No tenemos esa especie de "compasión" que muchas veces tienen los hombres. Y creerme, conozco a unos cuantos que siguen con sus respectivas simplemente por lástima. Menudo favor nos hacen...

Y aunque en algunos casos tengamos la sartén por el mango, y hasta toda la batería de cocina, en muchos otros es el hombre el que la tiene. Y en esos casos, ya podemos bailar al danza del vientre ante sus narices, que no tenemos nada que hacer. Aunque todo esto depende de la cantidad de ropa que llevemos puesta. Cuanto menos ropa vistamos, a los hombres se le agrava su pensamiento "peonza".

Tengo un amigo que dice que si a una mujer le gusta un hombre, siempre lo consigue. Antes o después. Que es una mera cuestión de tiempo... Puede que a veces sea así, pero hombres del mundo, no os engañéis. Las cosas no siempre son tan simples, ni siempre nos resultan tan fáciles a las mujeres...

Supongo que simplemente depende del porcentaje de posibilidades que tengamos de que nos confundan con, por ejemplo..., Angelina Jolie?


De el Blog "La Inconsciencia de la Existencia":

Hay que reconocerlo, los chicos son más simples que el mecanismo de una peonza. Esa es su gran debilidad porque las mujeres saben de sobra cuáles son sus pensamientos.

El hecho que sepan cuáles sus pensamientos primarios no implica que conozcan todas las conversaciones de hombres. Es por ello que en este post se va a explicar, razonadamente, cómo afronta un hombre, ante sus amigos, una cita con una mujer.

Evidentemente, claro que se habla con los amigos de ese asunto. Los habrá que le falte tiempo para llamar a los colegas para decírselo, también se da el caso de los que esperaran un tiempo prudencial para contarlo (más que nada para aderezar la historia), otros que preferirán convocar una reunión al respecto y por último, están los que lo dicen en petit comitée, casi murmullando.

Sea cual sea el modo en el que el hombre lo comunique, en el resto de amigos va a planear una pregunta que, más pronto que tarde, alguno se va a animar a plantear: En resumidas cuentas, ¿te liaste con ella o no? Aquí, como en el caso anterior, vuelve a haber varias posibilidades de respuestas según los distintos roles que puede adoptar el hombre:

1. El fanfarrón: A este tío se le ve venir. Es más la chica lo tenía que haber visto venir a la legua. Por si no cupiera alguna duda, este es el tipo que en el caso anterior se tomó un tiempo prudencial para aderezar la historia. Aunque la cita haya sido un auténtico fracaso y la chica no haya caído rendido a sus encantos, éste intentará por todos los medios revertir la historia y ponerse como vencedor del combate. Hay que darse cuenta que esta persona tiene una reputación de triunfador entre sus acólitos y un borrón en su listado de conquistas, puede hacerle caer varios peldaños. Así que, donde hubo un beso en la mejilla, él contará que hubo un morreo, donde hubo un acompañamiento a su casa, dirá que subió arriba y cuando ella le dijo que le diera más tiempo para pensárselo, él concluirá que la tiene en el bote.

2. El impulsivo: Quizá por falta de costumbre a la hora de quedar con chicas, o quizás porque las conversaciones con sus amigos son monotemáticas y giran en torno a lo mismo, este tipo de hombre se encuentra con la necesidad imperiosa de, nada más despedirse de la chica, llamar a sus amigos. Para hacernos una idea, es una persona que se queda a medio camino para ser un fanfarrón. Evidentemente este tipo intenta magnificar la cita pero su impulsividad hace que no haya preparado el argumento y que sus amigos le pillen en más de un renuncio. Ahí es dónde se demuestra que el fanfarrón es frío y calculador. Como todos los hombres tienen un código de honor en el que a un tío metido en relaciones sentimentales se le apoya incondicionalmente sin más (nada de consejos), los amigos para no bajarle el ánimo, le dan la razón y se creen toda la sarta de mentiras que le está contando.

3. El Consensuador: A diferencia de los otros dos, esta es una persona que se expone menos. Cuenta la historia sin más pero, bien porque es un mar de dudas o bien porque todas las decisiones las consulta con sus colegas, este hombre tiene la necesidad de reunir a sus amigos. A modo de Consejo de Sabios, recibirá todo tipo de interpretaciones en torno a la cita. Las habrá optimistas, realistas, fanfarronas e impulsivas. Una vez más, por ese código de honor que he explicado antes, todos los amigos culminarán sus exposiciones con la siguiente frase: “Haz lo que tú quieras”. Evidentemente, la sensación que se le queda a este tipo de hombres es como el que tiene tos y se rasca la barriga. Es decir, que tanto reunir a la gente para no haber llegado a un consenso y seguir estando hecho un lío. Pero da igual, seguirá confiando en estos tipos de honor y si volviera a surgir una ocasión similar, volvería a reunir a su vieja guardia.

4. El discreto: O también llamado El silencioso. Viene siendo el que las mata a la chita callando. Esta persona no pregonará la cita a los cuatro vientos, ni la magnificará. Es un tipo de éxito y sabe que su estrategia le dará buenos resultados. Avisará a sus amigos en el momento preciso: cuando se haya producido la conquista. Así conseguirá un doble efecto, dejar obnubilada a su concurrencia por un lado y por el otro, mostrarse como el verdadero líder (aquí es donde al fanfarrón le dan sopa con ondas). Este tipo ni necesita contar mentiras, ni pregonarlo a los 4 vientos, ni pedir consejos. Es un autodidacta, un echaoalante con ciertas tendencias suicidas porque no ha valorado la posibilidad del fracaso. Juega al todo o nada y siempre gana dado que, si tiene éxito lo contará a sus amigos y si ha fracasado, como no lo ha contado, nadie se dará cuenta. Un tipo listo sin duda.

En todo esto no se ha dicho, pero es evidente, que la mujer tiene la sartén por el mango y por tanto, el éxito o fracaso de una relación depende de su decisión. Son ellas las que deciden cuándo y con quién liarse. Ellos son meras comparsas.

Dicho esto, nos asalta otra duda: ¿Qué clase de gestos ha de observar un hombre en una mujer para comprobar que le hace tilín? Eso lo contaremos en otra historia.

martes, 11 de agosto de 2009

El frio modifica la trayectoria de los peces

"El amor es como un taxi, si no se para y hay que correr tras el, es que ya está ocupado. Para encontrarlo, simplemente hay que saber esperar en el lugar adecuado".
El frio modifica la trayectoria de los peces

jueves, 6 de agosto de 2009

Y así nos van las cosas...

"Muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia".
Arthur Schopenhauer

O la versión culta de "el que no llora no mamá"... Yo no sé ni llorar, ni pedir las cosas... y menos con insistencia. Como mucho una vez, y si no me lo dan, pues a otra cosa mariposa.

A estas alturas deberíamos estar más que acostumbrados a las injusticias de la vida... Hay gente que nace con estrella, y otros que nacen estrellados. Y muchas veces, los estrellados, hagan lo que hagan, no consiguen nada de nada. La suerte, la incompetencia, que no piden las cosas con insistencia... Lo podemos llamar como más nos guste, pero al final siempre es lo mismo.

En cierta ocasión, uno de mis primeros jefes me dijo que "había que saber venderse". Que el 90% de la promoción laboral de una persona depende de eso. Mi espíritu rebelde no pasa por ahí. Lo siento, pero no... No pienso "venderme" a nadie, nunca... No he nacido para ser comercial, eso está claro... Al que le guste cómo soy y lo que hago, genial. Al que no le guste, genial también.

Y así nos van las cosas...


martes, 4 de agosto de 2009

Currar o hacer deporte... difícil cuestión

Hoy he leído una noticia que me ha dejado de piedra: "El trabajo, una de las causas por las que no se hace deporte". Sinceramente, puede haber miles de excusas para no hacer deporte, "mis hijos absorben mi tiempo cual alienigenas ambrientos", "no hay nada que soporte menos que sudar como un pollo en las fallas valencianas", "demasiada ropa que echar a la lavadora todos los días", "no consigo levantar el culo del sofá", o, como en el libro que me estoy leyendo ahora (El frío modifica la trayectoria de los peces) "mis 4 peces de colores requieren de mis cuidados las 24 horas del día"... pero, ¿el trabajo?. Quién se cree semejante cosa???

El que hace deporte, y siempre ha hecho deporte, no va a dejar de hacerlo porque haya empezado a trabajar. Entre otras cosas, porque no hay nada mejor para "desestresarse" del curro que hacer deporte. Da igual que sea en el gimnasio, que te subas a una bici, que salgas a correr... o que simplemente practiques el "tumbing" frente a la vuelta ciclista (mientras haces abdominales, claro está). La cosa es en moverse, y no dejar de hacerlo nunca.

El año pasado, durante mi largo viaje a Londres, cierto es que dejé de ir al gimnasio, porque mi gimnasio en aquel momento, el Físico de Majadahona, me pillaba un poco a desmano... Aunque sólo un poco... Me levantaba a las cuatro de la mañana para ir a currar, aunque quizás, si hubiese madrugado algo más, quizás me habría dado tiempo a ir a las primeras clases de la mañana. A eso de las siete y media...

Pero como digo, el trabajo no es excusa. Yo me levantaba a las cuatro, y curraba como una c* durante 11 y 12 horas seguidas... y aún así, y con el leve impedimento del idioma, iba a clases de Yoga. Lo que implicaba que mientras tenía que estirarme cual espiga en el campo, tenía que mirar al mismo tiempo al hombre de turno que estuviese a mi lado, para enterarme de algo. Al final tenía más tortículis que otra cosa... En fin... Lo único que encontré a menos de dos kilómetros de distancia de mi casa... Sin contar que la parada de metro más cercana estaba a dos kilómetros, y los "andaba" de dos a cuatro veces diarias... Así que no se puede decir que hiciera una vida muy sedentaria...

Aunque tampoco se puede decir que fuera una vida muy saludable... Durante 5 meses y medios sólo comí mierda. Una mierda muy bien empaquetada... pero mierda a fin de cuentas. En casi 6 meses, 8 kilos más y el colesterol 10 puntos más alto. Pero en Londres comprar verdura y fruta a buen precio se convierte en la misión más ardua de James Bond... (Sean Connery, por supuesto. En esta vida, al igual que el cola-cao o el nesquik, uno tiene que elegir un James Bond...).

Y cosas de la vida, al volver a Madrid, también volví a mi primer gimnasio. Al que empecé a ir incluso antes de que lo terminaran de construir, hace unos 8 ó 9 años, no recuerdo. Bueno, más que ir, pagar. Pero diré que te sientes casi igual al pagar por el gimnasio que al ir al gimnasio. Los remordimientos desaparecen. Por lo menos has dado el primer paso... Y así estuve durante un año. Pagando a mi conciencia a golpe de tarjeta de crédito.

Luego inauguraron el gimnasio, y se acabó el chollo... Además de pagar, tenía que ir. Absurdo... Empecé a tener la sensación de que vivía en el Heron City, que aunque está al aire libre, no deja de ser un centro comercial. Curraba en las catacumbas de las salas de proyección de lo que en aquel entonces eran los cines AMC, y según salía, me metía en el gimnasio, cuyo nombre en aquel momento no logro recordar... Después de tres o cuatro empresas distintas, una pierde la cuenta... Así que empecé a coger un tono amarillento propio de los vampiros que no ven la luz solar. Cosa que también me ocurrió en Londres, donde podías ver verdaderas peleas, cuchillo en mano, por coger un buen sitio en Hyde Park cada vez que salía un rayo de sol...

Hoy creo que cambiaré el gym por unas horitas bajo el sol.

domingo, 26 de julio de 2009

Más de un dolor de cabeza...

Hace un par de días estuve en un super comprando champú, mascarillas... ya sabéis, todas esas cosas que las mujeres nos ponemos en el pelo. La cosa es que me quedé un momento, como el antropólogo aquel del anuncio de Movistar. Pero en vez de autónomos, estudiaba a los compradores de "artículos para el cabello".

Y las conclusiones son las siguientes. Los hombres sólo siguen un patrón. Legan, se acercan, cogen el primer bote que encuentren que ponga champú "men" u "hombres" (este último paso no es imprescindible), lo tiran al carro, y se van corriendo ya la perfumería no es una sección donde se encuentren muy cómodos.

En cambio las mujeres siguen varios patrones, cada cual más complejo que el anterior. El que viene siendo el mío desde hace tiempo, y es aquel en que una mujer compra siempre el mismo champú y sigue un patrón similar al descrito anteriormente llevado a cabo por el hombre. Aunque con un pequeño matiz, al final siempre miramos toda la estantería no haya algún champú nuevo que vaya a dejarnos el cabello más suave, los rizos más perfectos o el olor más intenso a rosas salvajes en una isla desierta del pacífico...

El segundo viene siendo el de las indecisas. Llegan, cogen uno, lo sueltan, cogen otro, lo vuelven a soltar, leen todas y cada una de las etiquetas (o sea, que eligen el champú por la capacidad creativa, que no sincera, del asistente de marketing de turno), y repiten este proceso hasta la saciedad. Llegando a tener tres y cuatro botes a un tiempo en las manos y sin saber decidirse por ninguno... Ni que decir tiene que estas "elementas", en caso de tener pareja y de que las hayan acompañado al supermercado, estarán a punto del suicidio en la sección de tecnología, o bricolaje, en su defecto.

La tercera y última, que tengo que confesar que alguna vez me ha llegado a pasar bajo la mirada atónita de mi hermana, es cuando llegas a la estantería y te bloqueas, siendo incapaz de hacer nada de nada. Cual ataque de pánico, no puedes adelantarte, ni retroceder, ni hacer nada de nada. En cuyo caso yo siempre recomiendo irse lo más lejos de allí y volver otro día. Ya que, sin lugar a dudas, elegirás un producto que no te gustará y que rodará de un armario a otro por los siglos de los siglos, hasta que acabe en la basura unos años más tarde.

Pues eso, que parece ser que la compra de un "lava pelos" nos puede producir más de un dolor de cabeza...

jueves, 23 de julio de 2009

Mujeres en busca de Harry el sucio

Viendo ayer la serie "Men in trees", de la que soy totalmente fan, Buzz, el único piloto en cientos de km a la redonda del pueblo, me hizo ver al realidad. Lo que realmente quieren las mujeres...

El tío decía que a las mujeres les gustan los tíos malos... cuanto más malos mejor. Y ponía el ejemplo de algún personaje malo malísimo de Clint Eastwood. Pero luego decía, "Eso es lo que creen que quieren, pero en realidad lo que quieren es tener al actor, no al personaje. En el fondo ellas quieren estar con Clint Eastwood, aunque digan que les pone Harry el sucio".

Supongo que ese es el problema de muchas mujeres... Se enamoran a primera vista del primer Harry el sucio que se pone en su camino, sin darse cuenta de que lo que en realidad quieren no es un hombre que esté muy bueno pero que las hará sufrir. Lo que en realidad quieren es un hombre que les haga la cena y ponga el lavavajillas. Aunque no tenga el super "glamourazo" de estar con el Soyer (Perdidos) de turno...

Cuántas películas hemos visto en las que la prota deja de lado a algún pretendiente maravilloso, buena persona, amable, que hace la cena, etc, etc... y que generalmente es su mejor amigo, por perseguir a un cabronazo que sólo va detrás de ella para echar un polvo y abandonarla luego cual pañuelo usado???

Miles, cientas... De hecho estoy convencida de que en Hollywood tienen un guión "tipo" al que sólo cambian los aspectos circunstanciales. Actriz, actor, ciudad, cómo se conocen, cómo ella conoce al cabronazo, como el cabronazo le rompe el corazón... y finalmente cómo ella vuelve a los brazos del pretendiente número uno. Todo muy original...

Conclusión: Las mujeres estamos locas de remate.

viernes, 17 de julio de 2009

Siempre me quedará París

Hoy he tenido el día melancólico, que no alcohólico, y me ha dado por buscar las fotografías de mis viajes. Por lo melancólico del momento, París estaba más cerca de mí que ninguna otra de las ciudades que he visitado.

Para más inri, cuando fui a París nos llovió, así que todas las fotografías tienen ese tinte triste y gris que le da la lluvia a una ciudad como la capital francesa. Parques oscuros, sillas metálicas abandonadas y llenas de hojas caídas, gente que corre con chubasqueros rojos, chicas con katiuskas de colores...

Hoy estoy aquí, mi cuerpo está aquí, pero mi alma está en París. Bajo la lluvia de mis fotografías, y resguardándose del frío de esa lluvia que nos sorprendió aquel día. Cuando cierre los ojos esta noche, y me duerna, seguro que soñaré en francés. Seguro...

lunes, 13 de julio de 2009

Una buena persona

Hoy he vuelto a realizar una buena acción, supongo que para alejar un poco la culpabilidad que debería atenazarnos a todos los que hemos nacido en la parte privilegiada del mundo... La mayoría de la gente ni se lo plantea. Tantos anuncios de niños desnutridos en la televisión nos han vuelto una clase de monstruos difícilmente superable. Seres a los que las imágenes de niños muriendo de hambre ya nos causan ningún sentimiento.

A mi, en cambio, la culpabilidad me amenaza, y lo hace cada día más. Por lo general tiendo a pensar que la gente con la edad se hace más cínica. En mi caso es todo lo contrario. Cada vez me pregunto más a menudo cómo somos capaces de levantarnos por las mañanas y de irnos a un centro comercial a comprar cosas que probablemente ni llegaremos a estrenar. Llenamos nuestras vacías vidas con cosas, cosas y más cosas. Y nuestra pequeña alma, en vez de llenarse, cada día se vacía más.

Sólo soy capaz de hacer estas pequeñas cosas, que me hacen sentir un monstruo más pequeño, en vez del monstruo enorme que estaba predestinada a ser. Socia de médicos sin fronteras, de intermon, donante de sangre... Y si no fuera porque estudié dos carreras sin ninguna utilidad, me iría a algún lugar del planeta, perdido de nuestra memoria, a hacer algo de lo que de verdad me pudiera sentir orgullosa...

Y sin embargo aquí estoy...

Lo siento pero hoy me ha tocado sacar mi vena sensible. Simplemente me cuesta olvidar a una amiga que fue a China a adoptar a una niña y la dejaron en una habitación, con cientos de cunas a su alrededor, y le dijeron "tienes 15 minutos para elegir"... U otra compañera que hace poco adoptó una niña africana, y al firmar los papeles, le dijeron que de no ser por ella esa niña no hubiera cumplido los dos años.

Son cosas que me encogen el corazón. Pero saber que hay gente así, como dirían en un anuncio de Mastercard, no tiene precio...

miércoles, 1 de julio de 2009

Facebook on my mind...

Cada vez me sorprende más el éxito que tiene Facebook, Twiter, etc. y yo me incluyo en semajante sinsentido social. Soy miembro de Facebook desde hace años, y he tendido épocas en las que me metía cada día, y épocas en las que no entré en meses. Twitter, en cambio, no ha llegado a calar "on my mind"...

En más de una ocasión pensé en darme de baja de estas "redes sociales", pero por alguna razón nunca lo hice... ¿Por qué? No sabría decirlo... Tampoco soy muy proactiva a la hora de colgar fotos, vídeos y demás "material audiovisual". Más bien me paso de vez en cuando a ver qué se "cuece".

Es algo que no me acaba de convencer... supongo que por la incongruencia que vive mucha gente al tener 139 amigos en el hiperespacio del Facebook y no tener a nadie para tomar unas cañas el domingo a la hora del aperitivo.

Y twitter ya ni te cuento... No sé si debería decir que "no es algo de mi tiempo", sobre todo porque nací entre dos generaciones y siempre me he sentido bastante perdida y sin rumbo... Ni la X, ni la Y, ni su ****. Todas los nacidos en el 79 somos unos incomprendidos expulsados de la sociedad. ¿A quién se le ocurriría dejarnos sin generación? ¿Como puede existir semejante monstruo?...

Qué se le va a hacer... Hay gente que ha nacido sin un ápice del más común de los sentidos, sin vergüenza, sin suerte... Yo he nacido sin generación. Aunque podría ser peor, podría llover...

Volviendo a Twitter, no lo entiendo y nunca lo entenderé. Me niego!!!! ¿Es que realmente hay gente que se conecta continuamente a la red para decir qué está haciendo en cada momento? "Ahora estoy comiendo", "Ahora voy a hacer una fotocopia", "Ahora...".

No sé, no lo veo... Prefiero el antiguo sistema del mensaje en la botella, o la paloma mensajera..., seguro que los mensajes tardan más en llegar... Pero, y la ilusión que te embarga cada vez que llega un mensaje por semejantes vías de transporte??? Nada que ver con un mensaje en Twitter...

lunes, 29 de junio de 2009

Ya es oficial. Soy una viciada del spinning.

Ya es oficial. Soy una viciada del spinning. Algo que nunca pensé que podría pasar, sobre todo porque ya lo intenté hace años y a duras penas terminé la clase con un mínimo de dignidad. Por supuesto que jamás volví a pisar un bicicleta de spinning.

Y ahora no sólo piso la clase de spinning, si no que además me he comprado el equipamiento completo para practicar dicho deporte con la máxima seguridad. Equipamiento que casi cuesta más que un fin de semana en la playa. Aunque tengo que decir que el tiempo que paso subida en la bicicleta me reporta mayores placeres que cualquier playa de los alrededores… Aunque miento, todavía me quedan algunos gadgets adicionales… Cuando pase de “viciada” a “loca” por el spinning, habré pasado a un nivel superior y estaré preparada para tener mi propio contador de pulsaciones…

Marina, mi primera “amiga” del spinning, me dijo hace un par de días, “ya verás, te vas a enganchar y no podrás dejarlo nunca”. A lo que yo pensé, “está loca…”. Pero tenía toda la razón. También tenía toda la razón al decir que a lo que te enganchas es al subidón de adrenalina, sumado a una de las más efectivas formas de desconectar de este mundo cruel. Por un rato eres tú contra ti mismo, contra tus límites, y todo lo demás no importa.

Aún así, hay momentos en que quieres morirte… O por lo menos abandonar la clase con el rabo entre las piernas. Como ayer, que llegué a clase más feliz que una niña con zapatos nuevos (no en vano iba a estrenar mis nuevas zapatillas de spinning), cuando el profesor nos dijo “bienvenidos a la calase de spinning extreme, sólo 90 minutos pedaleando”. Yo a los 30 minutos estaba a punto de soltar el hígado por la boca, pero al final acabé la clase como una campeona…

martes, 23 de junio de 2009

QUE HAYA UNA CERRADURA, POR DIOS!!!!

Hay pocas cosas peores que dormir en un hotel cutre... y es dormir en un hostal cutre. Y eso que yo no soy demasiado exigente en estos temas. Pero qué menos que un par de toallas limpias, que "exista" una alfombra en el baño, que el lavabo no tenga manchas de cal como si no lo hubiesen lavado desde el siglo pasado, que no te de miedo tocar las paredes del baño, que no tengas que dormir cual estatua por temor a que un movimiento involuntario despierte a algún bicho de los que están habitando contigo el mismo colchón, y lo que peor llevé este fin de semana... QUE HAYA UNA CERRADURA, POR DIOS!!!!

Y os preguntaréis qué hacía yo este sábado pernoctando en semejante lugar. Pues trabajar, qué iba a hacer... Para cualquiera el haber terminado de currar a las seis de la mañana y tener que dejar la habitación a las doce es un suplicio, sobretodo después de haber trabajado unas doce horas ininterrumpidamente. Pero para mí fue más bien un alivio. Un par de horas más en semejante hostal, y me hubierais encontrado el domingo en la sección de sucesos del periódico.

Trabajar, trabajar, trabajar... maldición divina. De lunes a viernes en la oficina, los fines de semana de boda en boda, y quizás, durante la jornada de verano de julio y agosto, haciendo prácticas en algún medio de comunicación donde me explotarán hasta que no me quede una gota de sangre en las venas. La cosa está muy mal, y hay que ganarse el pan, y aún trabajando 60 o 70 horas semanales, algo que ya he hecho en más de una ocasión, no tendría ni para comprarme un triste cuchitril... y después de lo visto este sábado, nunca más...

Menos mal que siempre me quedarán las fotos de la BBC, para los poco entendidos, Bodas, Bautizos y Comuniones. Y menos mal que me gusta, y que realmente me divierto (menos cuando estoy currando en Mérida y me tengo que duchar en un baño donde soy consciente de que si toco alguna de las paredes, moriré al instante). Y menos mal que las bodas que me quedan este año se celebran a menos de 1oo kilómentros... Demasiados menos mal...

sábado, 20 de junio de 2009

Adiós, clase media, adiós

Después de leer este interesante artículo ( http://www.elpais.com/articulo/semana/Adios/clase/media/adios/elpepueconeg/20090531elpneglse_2/Tes), increíblemente bien documentado, estoy empezando a dudar entre echarme a llorar o tirarme por la ventana. Tengo dos problemas (en cuanto a la ventana). Uno, que no se pueden abrir, y dos, que si me tirase por ella como mucho me rompería un par de costillas... y no estamos para eso.

Y ahora siendo más serios, si se puede, este artículo me da de lleno. Como eterna mileurista que soy, me siento totalmente identificada con la mayoría de las cosas que ha escrito Ramón Muñoz.

Cuando él dice que ("el sueldo medio en España en 2006 era de 19.680 euros al año. Cuatro años antes, en 2002, era de 19.802 euros. Es decir, que en el periodo de mayor bonanza de la economía española, los sueldos no sólo no crecieron, sino que cayeron, más aún si se tiene en cuenta la inflación") no podría estar más de acuerdo. Yo empecé a trabajar en 1998 ó 1999, cuando empecé a estudiar, y mi sueldo era el mismo que el actual. Así que, después de trabajar durante 10 años, mi situación económica no ha hecho más que empeorar... Cuando debería ser al revés, o eso creía yo…

También comparto totalmente su afirmación al decir que la generación de jóvenes actuales es la mejor preparada (sin ánimo de ofender) y la que peores sueldos tiene. Durante estos diez años, he estudiado dos carreras, he hecho unos 15 cursos, y me estaba planteando hacer un master oficial para luego poder hacer el doctorado… y luego lo pienso y sólo llego a una conclusión: ¿Para qué?, ¿Para ganar lo mismo que gana una cajera en un Carrefour? Para eso me quedo en casa mirando al hiperespacio.

Aunque conociéndome cómo me conozco, sé que no lo podré evitar. Así que además de tener (por los pelos) el título de mileurista, seguiré “cultivando” mi mente… aunque no vaya a servir de mucho…

Porque este es otro de los problemas de los jóvenes. Para qué van a estudiar si van a ganar más dinero en un taller de coches, o como fontaneros, o como… casi cualquier cosa… Hace unos meses, mientras mi hermana se estaba preparando unas oposiciones trabajaba en una tienda vendiendo móviles, y su “mileurismo” era superior al mío. De esta forma, ¿cómo vamos a alentar a la gente que ahora tiene 17 ó 18 años para que estudie una carrera? Por un lado, saben que al terminar de estudiar, van a ganar una miseria. Y por otro, van a tener que esperar de 4 a 5 años para empezar a ganar dinero. Y eso si hay suerte…

Otra opción está en el pluriempleo. Hoy termino de currar, y mañana me voy a Mérida a hacer fotos en una boda. Es lo que hay… Volveré el domingo, y el lunes, a empezar otra vez.

Y como se pregunta Ramón Muñoz, ¿por qué los jóvenes no nos quejamos, no montamos una revolución? En el mundo entero, y sobre todo en España, que no hay forma de que nadie se queje de nada, habría que empezar a “replantear” este sistema que nosotros sólo hemos heredado. Según un profesor mío de derecho de la información, la razón de que no nos quejemos en España es el sol. Bueno, es una razón como otra cualquiera, no?

jueves, 18 de junio de 2009

A falta de un buen psicoanalista...

Muchas veces me pregunto por qué escribo en un blog. Y por qué a la gente le importa lo que yo pueda decir sobre cualquier cosa. Y por qué leen las cosas que escribo. Aunque de igual manera yo leo muchas cosas de gente que no conozco y posiblemente no conoceré nunca.

Y qué es lo que nos empuja irremediablemente a escribir a un "nadie" enorme que se encuentra al otro lado de la red. O a un enorme montón de pequeños "nadies" que nos leerán y opinarán sobre nuestra vida, nuestros pensamientos, nuestros miedos... Por que así es cómo yo lo siento, una irremediable e irrefrenable necesidad de escribir a esos entes sin nombre y sin rostro que navegan a través de esta invisible red que todavía no he llegado a comprender.

¿Qué tenemos en común todas las personas que escribimos a la "red", y para la "red"? Quizás a todos nosotros no nos quisieron suficiente cuando eramos niños y sentimos esa falta de cariño que sólo podemos llenar gracias a los comentarios de esos extraños navegantes que nos demuestran que, por lo menos, se han tomado parte de su valioso tiempo en "nosotros". Y eso es algo que los bloggeros no sabemos valorar suficiente. Para mí no hay nada más valioso, ni que se contraiga de las maneras más inexplicables, que el tiempo. Y que haya personas que quieran gastar su tiempo en mi blog, sinceramente, me llega a lo más profundo del corazón.

Aunque también hay otras opciones mucho menos "románticas" e indefendibles, como que tenemos un ego tan grande que no somos capaces de contener en nuestro propio "yo", y necesitamos que se expanda por el hiperespacio.

Es extraña esa sensación que me produce el escribir. Y esa sensación cuándo un otro "no conocido" escribe algo por primera vez en el blog. O se proclama como tu seguidor y tu amigo.

O cuando escribes un comentario en el blog y no hay ninguna respuesta. Simplemente el silencio, el blanco de la pantalla que amenaza a tu dolido corazoncito... Es tan decepcionante... Miles de millones de personas que podrían haber llegado a mi humilde morada, y ni uno sólo de ellos ha encontrado interesante eso que tanto me ha costado escribir. Un buen rato esturgándome el cerebro para nada, para que tus palabras se caigan por un pozo, como cuando Alicia se caía, y se caía y nunca llegaba al fondo.

Aún así, las alegrías son mucho mayores que las penas. Y a falta de un buen sueldo que me permita acudir a un buen psicoanalista, esto es lo que me queda. Toda la sabiduría de los bloggeros en la yema de mis dedos...

domingo, 14 de junio de 2009

Mi día absurdo...

Ayer fue un día absurdo, y surrealista, y absurdo...

Fui con unos amigos al cine, por cierto que fuimos a ver "Milenium", film que recomiendo fervientemente, y luego nos acercamos a las fiestas de San Antonio. Salíamos de los cines de Príncipe Pío y como estábamos a cinco minutos, y el olor a fritanga cancerígena, característica de todas las fiestas en el mundo mundial, nos llamaba a gritos, decidimos hacer caso a nuestro olfato hambriento.

Con las primeras gotas de la noche, y de camino a por otros amigos que viven en la zona, nos pusimos en marcha. A todo esto que se nos cruza un viejo borracho (lo de viejo lo deduje cual Sherlock Holmes por su pelo blanco, y lo de borracho porque hacía más eses que los coches de choque) que de repente quería matarme. Sinceramente no creo haber conocido jamás a semejante individuo, para que me odiase de esa manera...

La verdad es que tardé un par de minutos en darme cuenta de que la susodicha joyita de persona me estaba hablando a mí. Aunque eso de hablar es un decir. Más bien graznaba "voy a matarte", etc, etc. Nunca nadie me había dicho que quería matarme, así que fue una experiencia más que anotar en la libreta de "nuevas experiencias".

Nosotros seguimos por nuestro camino y el por el suyo, gracias a Dios. Cosa que alegró mucho a mis acompañartes por aquello de no tener que abrirle la cabaeza a un anciano de pelo blanco... Pero allí no terminó mi noche mágica.

Sobre las dos y media nos fuimos. Nos dirigíamos hacia Gonzalez Ladreda, donde dejé a mi Miss_vodka_tonic, y me introduje a 70 km/h, como buena conductora que soy, por la m-30. Normalmente me pone de muy mala leche ir por la m-30. Eso de tener que ir a 69 km/h, ni medio más, ni medio menos, suele sacarme de mis casillas.

Pero ayer no. Iba tan tranquila hasta que un todo terreno, de esos super enormes con los cristales tintados , se puso a mi lado. Yo iba a mi bola, con el piloto automático, y me extraño que semejante coche fuese tan lento, a mi lado, a las tres de la mañana. Así que me giré y casi me da un ataque de risa cuando vi a un tío con medio cuerpo fuera de la ventanilla llamándome.

Y yo no podía parar de reírme. Me decía a mi misma, "ponte seria, ponte sería, que semejantes zumbados son capaces de seguirte a tu casa y hacerte lonchitas como esas que anuncian en la tele "finas, finísimas"... Pero no lo podía evitar. Intentaba no mirarles, pero no podía. Y cada vez que lo hacía, me reía más y más...

Así que llegué a mi desvío, y rezando para que no me siguieran, eso hicieron. No seguirme... Y los tíos no dejaron de tocar el claxon y sacarme la lengua. Lo que hizo que me riése aún más.

Sinceramente, cada vez estoy más convencida de mi locura creciente e inagotable. No sé cómo debería reaccionar una mujer sola en un coche con unos zumbados en un tanque después de que la siguieran durante unos 15 minutos, pero sí se que yo... no podía parar de reír...

PS: y que conste que no bebí nada, nada, nada...


lunes, 8 de junio de 2009

Será extraño cuando vuelva a poner los pies en Heathrow...

Ayer, al igual que otro 54% de españoles, no fui a votar. Aunque en mi caso no fue porque no quisiera, fue más bien por un error administrativo, o por la vagancia que me poseyó hace exactamente un año...

Hace aproximadamente un año, durante mi "retiro espiritual" en Londres (y digo retiro espiritual porque cada cual que me acompañaba tenía un expediente mayor de trastornos psiquicos que el anterior) me registré como residente británica. Y como residente británica que sigo siendo, pues no puedo votar. Es lo que hay...

Si hubiera sido un poco más responsable, hubiese hecho como todo ciudadano medianamente inteligente. Que es haber ido a la embajada a solicitar la baja consular. Pero durante mi última semana en la capital de UK, lo último que quería era perder una mañana visitando ese barrio tan "chic" donde se encuentra el consulado. "Chic" porque según sales de ese edificio de ladrillo marrón con la bandera española ondeando al viento (muy común en Londres), te encuentras entre "Tiffany's" y otras tantas tiendas en las que el artículo más barato es la mitad de mi sueldo... Y todos los coches que me "casi atropellaban" en los pasos de cebra eran porches descapotables, como mínimo...

Pues eso, la veguería (o vangancia) pudo conmigo. Y me dediqué a visitar museos, el london eye, el big-ben... como una turista poseída por un ataque maligno que me llevaba a visitar en cuatro días todo aquello que no había visto en seis meses... Seis meses currando y viviendo la ciudad como una más, y cuatro días para terminar inyectándome la última gota de esencia londinense en las venas.

Y volví, y no me preocupé de si era residente de Leytonstone o de Las Rozas de Marid... Ni me preocupé, ni me importó lo más mínimo. Hasta ahora... Aunque tampoco os creáis que ando llorando por las esquinas por no haber podido votar. Me importa por que creo importante que ejerzamos nuestro derecho a votar, ya que es el único derecho que vamos a poder ejercer...

Y ahora, después de un año de vuelta en "casa", echo de menos la brumilla gris que cubre Londres. Y cruzarme con gente que habla sola, y poder salir a la calle en pijama sin que nadie se vuelva siquiera a mirar las "pintillas" que llevas... Será extraño cuando vuelva a poner los pies en Heathrow...

lunes, 1 de junio de 2009

Internet Explorer se revela

Increible... Hace apenas unos minutos Internet Explorer se me ha revelado. Tal cual... Iba a responder a un comentario que Ka hizo en mi anterior post, y ante mi increíble asombro, Internet Explorer ha abierto una ventana que decía:

"Si abre esta ventana puede tener problemas"

Todavía no me lo explico. Realmente ¿Internet Explorer puede amenazar al usuario de esta forma tan ruin? O lo que es peor, me ha invadido un virus de los más ofensivo.

Sinceramente, no sé cuál de las dos opciones preferiría. Aunque ante tamaña respuesta, me he quedado en blanco y ya no recuerdo qué iba a decirle a Ka.

Creo que iba a confesarle mis enormes limitaciones. Y es que si sé algo sobre mí, es eso, mis limitaciones. Y ni en un millón de años estudiando día y noche aprendería chino. Así que prefiero disfrutar de un (próximo) viaje a Beijin con mi horrible inglés, y mi pésima capacidad de expresarme con mímica.

Pero ya se sabe, cuando uno tiene hambre, se hace entender como sea. Esa es mi única esperanza ante una posible y cercana muerte de inanición...

domingo, 31 de mayo de 2009

Un mundo sin fin en la isla de Perdidos

Por fin... estoy llegando al final de "Un mundo sin fin". Si alguien se está leyendo, o ha leído, este libro, me entenderá. Ken Follett, su autor, sin duda dio en el clavo con el título. "Un mundo sin fin", o lo que es lo mismo, "Un libro sin fin"...

Llevo tanto tiempo leyendo este libro, que sinceramente, no sé qué será de mi vira cuando llegue su... fin. A pesar de lo que estoy escribiendo, no me malinterpretéis, porque me está gustando, y me está entreteniendo. Mucho... muchísimo... exactamente durante unos tres meses.

Me está ocurriendo como con la serie "Perdidos". Hace un par de días descubrí, no sin desesperación, que la quinta y penúltima temporada está llegando a su fin. Y entonces pensé, "Dios mío, qué será de mi vida entonces???". Básicamente organizo toda la semana en torno al día y la hora en que veré Perdidos. En mi familia hablamos de perdidos, sueño con Perdidos, y básicamente "vivo" en la isla de Perdidos... Normalmente entre Sayer y Said... (El sueño es mío, no?).

Y ahora me doy cuenta que mi vida se romperá en mil pedazos exactamente dentro de una semana. Momento que calculo ya habré terminado el libro y ya habré visto el último capítulo de la quinta temporada de la serie.

Y entonces... qué???? Menos mal que me queda Beijing.

jueves, 7 de mayo de 2009

No quiero más flores de plástico

Y de repente son años... Y no son uno ni dos, son treinta!!!!!!!!!!!!!!!! Quién me iba a decir hace quince años que hoy estaría donde estoy, con quien estoy, haciendo lo que hago, donde lo hago y con quién lo hago...

Aunque prefiero no hacer balance. No sé si sería positivo o negativo, así que haré como Scarlett O'Hara. "Ya lo pensaré mañana". De pequeña quise ser astrofísica, bióloga, bombera... hasta militar(a). Así que dado que he llegado mucho mas lejos que todo eso, y me refiero a la increíble distancia de lo que quise a lo que hice, prefiero no pensar mucho más...

Y como se supone que con la edad ganamos en sabiduría y perdemos en cantidad de "masa gris", espero haber ganado la suficiente (sabiduría) para que todo haya merecido la pena. Aunque sabiduría, sabiduría... no apuesto mucho por ello. Más bien hablamos de una leve inteligencia "emocional"...

Lo mejor es que ahora, aunque sigo estando lejos de saber lo que quiero, lo que sí puedo decir es lo que no quiero. Y como dice un amigo en una canción "No quiero más flores de plástico". Hay pocas metáforas que puedan definir mejor lo que siento ahora...

Si consigo esto, todo lo demás está hecho!!!!!

NO QUIERO MÁS FLORES DE PLÁSTICO!!!!!!!!!!

lunes, 4 de mayo de 2009

A por las 30 primaveras...

A la gente no le gutas cumplir años. Este es un hecho. Algo que yo nunca he entendido...

En cambio a mi me encanta… Todo lo que a la inmensa mayoría (mayor de 25) le disgusta, a mi me hace inmensamente feliz… Si por mí fuera, arrasaría con todas esas personas que, llegada cierta edad, ya no quieren tarta, ni velas, ni dada de nada… ¿Cómo han podido dejar de disfrutar ese momento? No me lo explico…

Fiel a mi espíritu infantil, todo lo que rodea los cumpleaños me hace muchísima ilusión. Tarta, velas, cumpleaños feliz, regalos, mi comida favorita, mi bebida favorita, etc. Aunque como es normal algunas cosas han cambiado. He dejado la Coca-Cola para darme al Sex on the Beach, o los palitos de merluza por un buen solomillo… pero todo lo demás, sigue igual… Pese a que ciertas personas sigan afirmando que yo nací sin el libro de instrucciones, como mi ex, por ejemplo, la verdad es que soy más simple que el mecanismo de un chupa-chups… o eso creo yo…

Aunque si lo pienso de manera profunda, seguramente llegaré a la conclusión de que eso no es verdad. Alguien que planeó cargarse a todas las ardillas del planeta no debe ser muy normal… Así que prefiero no pensarlo…

Volviendo a lo importante… el día de tu cumpleaños es tu día, y sólo tuyo. Y todos los que te rodean deben hacer lo que tú quieras. Dentro de un orden, claro… Todo sea por que uno pase un feliz feliz no cumpleaños, como diría Alicia en el país de las maravillas.

Y como mi pensamiento es bastante absurdo, como lo es el de mi querida Alicia, si le pido a mi hermana que de diez vueltas a mi casa a la pata coja y con una botella de Anís del Mono en la cabeza, debería hacerlo, no? Es un deseo de cumpleaños muy “en la media”. Aunque no sé qué diría mi hermana (Carla). A ver si se pronuncia en este blog…

Pues eso, que mi pequeño corazón está deseando que llegue el jueves (o sábado, día oficial de mi cumpleaños), para tiranizar a todos los que me rodean con peticiones absurdas…

domingo, 3 de mayo de 2009

Y qué tendrá el pobre dedo meñique, me pregunto...

Ayer hablaba con algunas personas de mi entorno sobre el matrimonio. Lo conveniente o no que era el matrimonio cuando se iban a tener hijos. Todas ellas casadas, así que los marcianos bichos raros que no optan por el matrimonio no podían defenderse.

Como suelo hacer a menudo, yo defendía a esos marcianos bichos raros que no optan por el matrimonio. Y digo que suelo hacer eso porque, generalmente, cuando se avecina una discusión me pongo de la parte más débil piense yo (o no lo piense) lo mismo que ellos...

Quizás sea muy absurdo, pero por encima de todo creo que en la libertad, y sobre todo cuando esa libertad se manifiesta en algo "no bien visto" o en algo "minoritario". La verdad, y siendo totalmente sincera, es que me importa muy poco, pero que muy poco, si la gente se casa o no se casa o si tienen hijos o no. Por mi se pueden ir todos ellos en comandita y tirarse del último piso de la torre Picasso.

Lo que me molesta es que nos creamos con el derecho de juzgar a la gente por lo que hacen. Y no digo que ayer nadie jugara a nadie, que por otro lado así fue, pero no sé... Quizás algo que a mí me funciona no le funciona al vecino, y viceversa. Me molesta terriblemente cuando alguien se obceca defeneciendo una postura, su postura, sin darle ninguna oportunidad a lo que piensen los demás. Y al decir oportunidad me refiero a sus pensamientos, a sus ideas. En su cabeza, jamás de los jamases, "aprobarán" que alguien tenga hijos sin casarse.

Por mi parte, yo defendía a los inmorales padres solteros. Aunque más que a los inmorales padres solteros, yo defendía el "haga usted lo que le de la real gana". No creo que haya más porcentaje de éxito en los matrimonios que en los no-matrimonios. No creo que se quiera más a los hijos, o que estos sean más felices, cuando sus padres están casados que cuando no. Aunque de igual forma podría ser al contrario. Por qué no nos vamos a casar???

Vamos, que cada cual haga lo que le parezca mejor, a él y nada más que a él.

Aunque supongo que yo hago lo mismo, eso sin duda. A todos, en mayor o menor medida, nos sale esa vena enfermiza consistente en defender casi con la vida algo por lo que seguramente, en diez años, ya no daríamos ni el dedo meñique.

Y qué tendrá el pobre dedo meñique, me pregunto...