miércoles, 16 de septiembre de 2009

¿El hombre propone y la mujer dispone?

Un amigo me contó hace años una de sus teorías, de la que me reí en aquel momento, pero que ahora me doy cuenta que es la mayor verdad que he oído nunca... Él afirmaba que las mujeres siempre eligen, deciden y siempre, siempre, siempre se salen con la suya.

Si un hombre se enamora locamente de una mujer, puede hacer lo que sea, todo lo que se le ocurra, hasta regalarle la luna con un lacito rojo... que si a ella no le gusta, no tiene nada que hacer. Puede intentarlo hasta la saciedad, pero siempre será ella la que "disponga", la que diga la última palabra, el sí quiero...

En cambio, si una mujer se enamora locamente de un hombre, y si es lo suficientemente insistente, tiene muchas más posibilidades de que él termine cayendo, termine picando con un tierno e inocente corderito... (aunque sólo sea para que ella le deje en paz...) Según esto, aquel dicho que dice "el que la sigue, la consigue", sólo se aplicaría a las mujeres.

Si traslado esta teoría a mi vida personal tengo que decir que corroboro palabra por palabra. Hasta el último acento, hasta la última coma... No han sido pocos los amigos que en algún momento han intentado algo más conmigo (tampoco han sido cientos, no nos vayamos a engañar...). Y en ninguno de los casos yo quise nada con ellos. Para mí eran amigos, como hermanos... Quién sabe qué hubiera pasado si hubiese dicho que sí, quizás hubiesen sido las parejas perfectas, pero nunca les di la oportunidad.

Y al contrario, los hombres con los que he estado pueden pensar que me conquistaron... pero he de decir que también fui yo la que me dejé "conquistar". Con todos yo ya había decidido que estaría con ellos antes incluso de que ellos mismos lo supieran.

Aunque tengo que decir que siempre hay alguna excepción. Pero más que amor, "mis" excepciones deberían llamarse sexo... Quizás en esas ocasiones ellos me escogieran a mí, pero eso qué importa... fueron momentos, que aunque intensos y apasionantes, duraron apenas un suspiro... Y aunque suene un poco frívolo, ahora, con el tiempo, cambiaría muchos años de "amor" por suspiros de pasión.

Que si está bien, o si está mal... ¿Quién lo sabe? Supongo que ni lo uno ni lo otro, es simple naturaleza humana. Supongo que las cosas serían diferentes para las mujeres si no tuviéramos que "decidir" siempre, rol que nos hemos impuesto nosotras solitas. Quizás seríamos menos rígidas, más impulsivas, más ingenuas... Qué bonito sería dejarnos llevar como una pluma por el viento...

Aunque eso no está dentro de nuestra femenina, no? Eso de dejarse llevar... Nos gusta tener bien controlada la situación, cada pequeño detalle... Y con el sexo no digamos... Por todos es conocido en cansancio, el dolor de cabeza, el "ahora no me apetece", el "mañana", el "los niños están despiertos", el... bla, bla, bla.

Creo que la mujer moderna se ha cargado de responsabilidades que no le corresponden, responsabilidades que los hombres estarían encantados de compartir con ellas, pero que ellas no les dejan. Como si nos estuvieran quitando algo, nuestro poder, el poder que tenían nuestras abuelas de "mandar" en casa... Pero ahora ya no estamos sólo en casa. Estamos en casa, en al oficina, en el colegio... y no podemos "mandar" en cada rincón de nuestras vidas, de nuestras parejas, de nuestras familias...

Hay que dejar algo de responsabilidad para ellos, y para que nosotras tengamos nuestros momentos de impulsividad, la fantasía, para jugar, para no pensar en nada, para dejarnos llevar... Incluso para hacer las cosas mal y que le planta Tierra no deje de guirar alrededor del sol. O para no hacerlas, para no hacer nada. Simplemente para escuchar el silencio que nos rodea, nuestro silencio...

Simplemente para escuchar...

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