Después de leer este interesante artículo ( http://www.elpais.com/articulo/semana/Adios/clase/media/adios/elpepueconeg/20090531elpneglse_2/Tes), increíblemente bien documentado, estoy empezando a dudar entre echarme a llorar o tirarme por la ventana. Tengo dos problemas (en cuanto a la ventana). Uno, que no se pueden abrir, y dos, que si me tirase por ella como mucho me rompería un par de costillas... y no estamos para eso.
Y ahora siendo más serios, si se puede, este artículo me da de lleno. Como eterna mileurista que soy, me siento totalmente identificada con la mayoría de las cosas que ha escrito Ramón Muñoz.
Cuando él dice que ("el sueldo medio en España en 2006 era de 19.680 euros al año. Cuatro años antes, en 2002, era de 19.802 euros. Es decir, que en el periodo de mayor bonanza de la economía española, los sueldos no sólo no crecieron, sino que cayeron, más aún si se tiene en cuenta la inflación") no podría estar más de acuerdo. Yo empecé a trabajar en 1998 ó 1999, cuando empecé a estudiar, y mi sueldo era el mismo que el actual. Así que, después de trabajar durante 10 años, mi situación económica no ha hecho más que empeorar... Cuando debería ser al revés, o eso creía yo…
También comparto totalmente su afirmación al decir que la generación de jóvenes actuales es la mejor preparada (sin ánimo de ofender) y la que peores sueldos tiene. Durante estos diez años, he estudiado dos carreras, he hecho unos 15 cursos, y me estaba planteando hacer un master oficial para luego poder hacer el doctorado… y luego lo pienso y sólo llego a una conclusión: ¿Para qué?, ¿Para ganar lo mismo que gana una cajera en un Carrefour? Para eso me quedo en casa mirando al hiperespacio.
Aunque conociéndome cómo me conozco, sé que no lo podré evitar. Así que además de tener (por los pelos) el título de mileurista, seguiré “cultivando” mi mente… aunque no vaya a servir de mucho…
Porque este es otro de los problemas de los jóvenes. Para qué van a estudiar si van a ganar más dinero en un taller de coches, o como fontaneros, o como… casi cualquier cosa… Hace unos meses, mientras mi hermana se estaba preparando unas oposiciones trabajaba en una tienda vendiendo móviles, y su “mileurismo” era superior al mío. De esta forma, ¿cómo vamos a alentar a la gente que ahora tiene 17 ó 18 años para que estudie una carrera? Por un lado, saben que al terminar de estudiar, van a ganar una miseria. Y por otro, van a tener que esperar de 4 a 5 años para empezar a ganar dinero. Y eso si hay suerte…
Otra opción está en el pluriempleo. Hoy termino de currar, y mañana me voy a Mérida a hacer fotos en una boda. Es lo que hay… Volveré el domingo, y el lunes, a empezar otra vez.
Y como se pregunta Ramón Muñoz, ¿por qué los jóvenes no nos quejamos, no montamos una revolución? En el mundo entero, y sobre todo en España, que no hay forma de que nadie se queje de nada, habría que empezar a “replantear” este sistema que nosotros sólo hemos heredado. Según un profesor mío de derecho de la información, la razón de que no nos quejemos en España es el sol. Bueno, es una razón como otra cualquiera, no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario