domingo, 29 de agosto de 2010

Vuelta al cole... La rutina que nos espera...

Mañana toca vuelta al cole. Me siento como si tuviera 10 años y tuviera que volver a clase después de un super verano de 3 meses. Con todo listo y preparado. Los libros recién forrados, el uniforme en la silla, toda clase de escuches con lápices, rotus, gomas, sacapuntas, reglas...

Con los años, no sólo nos hacemos mayores, también nos hacemos mucho más aburridos. Ya no hay lápices en nuestros bolsos. No hay colores, no hay casi imaginación. No hay fantasía. Ahora lo único que necesitamos preparar para la vuelta a la ofi, es la tarjeta de fichar. Y en mi caso, también el iPod... Sin música mi mente hace "off".

Ya no hay nervios, no estamos deseando que suene el despertador para volver a ver a los amigos que llevamos meses sin ver. No hay excitación por ver quién no volverá a clase. Y qué alumnos nuevos vendrán. No hay nada de eso... Sólo la sensación de la vuelta a la rutina.

La rutina. Odio esa palabra... Siempre que mi vida se ha estancado suavemente sobre la rutina he sentido la necesidad de acabar con todo, de cuajo. No soy capaz de hacer las cosas poco a poco cuando la rutina se instala en mi vida. Al primer síntoma, hay que acabar con ella. Incluso esas veces que casi no nos damos cuenta de que está ahí. Acechando... Y cuando eres consciente de su presencia te das cuenta de que llevaba tanto tiempo, que casi no puedes vivir sin ella.

La rutina es tremendamente inteligente. Sabe cómo camelarte, lo sabe muy bien. Hace que tu trabajo sea fácil, cómodo, sin riesgos... Que tu vida sea también fácil, que todo sea conocido, suave, cálido. Te despiertas cada día sabiendo lo que pasará, sabiendo cómo terminará. Con la seguridad que todo será igual que ayer.

Pero yo no estoy hecha para la rutina. Me asfixia lentamente. Me va matando, me convierte en una persona triste... Prefiero que la vida me sorprenda, que la realidad no sea "conocida", que no sea predecible... Creo que ya es hora de acabar con ella. Ahora!

viernes, 20 de agosto de 2010

"El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar"...

.
¿Por qué a veces se hace tan difícil escribir? Es como si me cabeza estuviera vacía, como si mi mente se hubiera cogido unas largas vacaciones y no tuviese muchas intenciones de volver pronto...

La mayoría de las veces siento que debo escribir, en cualquier momento, a cualquier hora, en cualquier lugar. La escritura siempre está en mi cabeza, en mis pensamientos... Es como si mi diálogo interior fuese una novela, o un ensayo... dependiendo del humor del momento.

Llevo unos días pensando mucho, pensando demasiado... y creo que eso es lo que ha dejado a mi mente sin fuerzas para escribir, como cuando escurres una esponja... mi mente está desprovista de ideas. Creo que la gente piensa que escribir es fácil, pero en realidad es algo terriblemente complejo. Aunque haya personas con una facilidad innata para la escritura eso no significa que no sea difícil.

La página en blanco, y mis pensamientos navegando a toda pastilla, son cosas difíciles de compaginar. Las personas que escribirnos, lo hacemos porque no tenemos otro remedio. Si no lo hiciéramos nos volveríamos locos. Es algo que la gente "cuerda" no entiende muy bien... O escribo, o me voy al psicoanalista... y creerlo, es mucho más barato escribir.

Como decía Gabriel García Márquez, "El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar"...

viernes, 6 de agosto de 2010

Qué hacer en caso de... que te rompan el corazón!!!

.
Hoy he visto esta imagen en el blog
Recortes Personales y de verdad, me he reído mucho... Quizá no os haga ninguna gracia, pero ya sabéis, yo soy de risa "fácil"...

No soy una persona que suela dar consejos... a menos que me los pidan. Y aún así, no me siento muy cómoda. Los consejos son peligrosos, y hay que ser muy cauto, si quieres mantener la relación... Si hacen lo que les dijiste, y todo sale bien... evidentemente ellos estaban "casi convencidos", solo necesitaban auto-convencerse... Pero si sale mal... ay, si sale mal... La culpa siempre será tuya. Es más fácil culpar a otros de tus decisiones que a ti mismo...

Así que yo, aún a riesgo de parecer una persona muuuy egoísta que nunca hace caso de lo que le dicen los demás... prefiero pensar sola, decidir sola, hacer lo que me de la real gana, y si las cosas salen mal... rezar un "mea culpa" bien alto!!!!

Pero cuando a un amigo/a le dejan, y le parten el corazón, todo cambia. Los consejos llueven del cielo. Todo el mundo sabe lo que te conviene, lo que debes hacer, y lo que seguro, hará que le/a olvides y vuelvas a estar pescando en ese mar que todos dicen que está lleno de peces...

Pues eso, siguiendo estos simples consejos... todo volverá a ser de color de rosa...

martes, 3 de agosto de 2010

"Porque más es menos" Barry Schwartz (entrevista en Redes)

.
¿Somos más libres por tener más donde elegir... o más bien nos ahogamos en el oceáno de posibilidades que tenemos a nuestro alcance?

Redes: Porque más es menos




Este domingo vi la entrevista que Punset le hizo a Barry Schwartz (Si, soy de las pocas personas que dicen que ven la 2 y además la ven de verdad...) y la verdad es que me dio que pensar… mucho…

Nunca me había parado a pensar en todas las opciones que tenemos, en todas las decisiones que tenemos que tomar a diario… y en si esto nos hace o no infelices. Según Schwartz no sólo nos hace infelices, nos paraliza y anula nuestra capacidad de decidirnos por una u otra alternativa.

Supuestamente hace años la gente tenía menos posibilidades, menos donde elegir. Y por ello, tenían menos decisiones que hacer. Te hacías médico porque tu padre era médico y es la “tradición”, te casabas con Juanita porque te gustaba y la conocías de toda la vida, tenías hijos porque es lo que tenías que hacer, y un sinfín de otras decisiones que no tenías que tomar, porque se daban por supuestas, era lo que tenías que hacer. Y eran buenas decisiones, eran suficientemente buenas para ti…

Y ese es precisamente el problema que amenaza a la sociedad actual. No nos conformamos con que las decisiones sean “suficientemente buenas”. Queremos elegir lo mejor (de lo mejor) en cada decisión que tomamos. Y no somos capaces de asumir que eligiendo una opción renunciamos a todas las demás. Cuando tomamos una decisión, mucha gente piensa, automáticamente, que ha elegido mal. Y este pensamiento les persigue, les esclaviza y les impide ser felices. En el mismo momento de dar el sí quiero, ya están pensando que quizás su mujer no es la mejor de todas las mujeres que en un futuro van a estar a su alcance. En vez de pensar que esa mujer es suficiente para ti, es suficientemente buena para ti, y podrás ser feliz con ella.

Según Barry Schwartz el problema es que en la actualidad los jóvenes lo tienen todo al alcance de su mano. Tienen miles de opciones y todas ellas son factibles. Y elegir una, en detrimento de las demás, les paraliza, les vuelve literalmente “locos” e incapaces de elegir.

Es evidente que elegir nos hace libres, y la libertad es buena. Es la mejor forma de vivir… Pero es un error extrapolar esta afirmación diciendo… “Si elegir nos hace libres, y ser libres es lo mejor que podemos ser… entonces… cuanto más podamos elegir, más libres seremos, y por consiguiente, más felices”.

Para Barry, la única forma de ser feliz es limitando esas “opciones”. Para nosotros es más “fácil” elegir entre 3 opciones que entre 150. Mucho más… Y el sentimiento de perdida, de haber renunciado a las otras 2 opciones, es mucho menos que si tenemos que asumir que hemos renunciado a 149.

Otro problema son los remordimientos que sentimos al elegir y “renunciar”. No podemos estar arrepintiéndonos cada vez que tomamos una decisión, por todas aquellas que no tomamos. Además, a corto plazo nos arrepentimos de lo que hemos hecho, de lo que hemos “elegido”. Pero a largo plazo nos arrepentiremos de lo que no hemos hecho… y ese es un sentimiento mucho más amargo. Si al final de nuestra vida nos preguntaran de qué nos arrepentimos, no diremos… “de haber sido médico”… Diremos, “de no haber viajado más”, “de no haberme separado de mi marido al que no quería”, “de no haber estudiado más”, de no…

Personalmente, creo que no hay que esperar a que estemos en el lecho de muerte para hacer una “recapitulación” de nuestra vida. Hay que hacerlo a diario, y si no es posible, cada cierto tiempo, sin dejar pasar una eternidad.

Hace unas semanas leí “La rueda de la vida”, libro que os recomiendo fervientemente. Y lo que aprendí es justamente eso, no hay que esperar a estarse muriendo para reflexionar sobre lo que hemos hecho en nuestra vida y lo que no hemos hecho. Cada decisión que tomes, cada elección, hay que tomarla pensando en ese día, el día en que te estés muriendo y te pregunten… ¿de qué te arrepientes?

lunes, 2 de agosto de 2010

100 consejos de "self-management"... ¿Te atreves a intentarlo?

.
Como suelo hacer todas las mañanas (las que puedo), hoy he empezado con mi exhaustivo análisis de todos los blogs a los que estoy suscrita. Y me he encontrado con un post muy interesante...

El perfecto post para el comienzo de las vacaciones, cuando tenemos algo más de tiempo para pensar sobre nosotros mismos... los que se atrevan...

En su blog, Francisco Alcaide nos regala 100 consejos para hacernos algo más felices, más conscientes y consecuentes con nuestra propia vida, y nos alienta a actuar, sentir, disfrutar... y no pensar tanto...

Aquí te dejo los 10 primeros:

1. No juzgues la vida de nadie, es el rasgo de mayor mediocridad de una persona. Si alguien quiere dejarlo todo y dar la vuelta al mundo, apóyale; si quiere ser cura, anímalo; y si quiere vivir en el campo alejado del mundanal ruido, también. Es su vida.

2. Sueña y sueña a lo grande, los sueños nos mantienen vivos y tiran de nosotros para delante. La depresión, dicho de manera coloquial, es la ausencia de sueños.

3. No envidies, es una derrota personal, la manifestación más evidente de que no estás satisfecho con tu vida. Encuentra tu camino y la envidia desaparecerá.

4. Practica el humor, es bueno para la salud física y mental, y mejora las relaciones personales.

5. Sé generoso, te sentirás bien: “Lo que das, te lo das; lo que no das, te lo quitas” (Jodorowsky).

6. Piensa menos y siente más: los sentimientos son el lenguaje del alma. Escucha lo que te dice el corazón: “Cuando piensas demasiado impides que las cosas sucedan” (Rosario Flores).

7. Aprende a no escuchar, poca gente está preparada mentalmente para entender tus sueños. Te criticarán y no te será fácil abstraerte de las críticas.

8. Practica la ley de la gratitud, es la primera ley del universo. Es difícil que ocurra nada bueno sin ser agradecido. Jean de la Bruyére afirmaba: “Solo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud”.

9. Omnia in bonum: todo lo que ocurre es para bien, aunque en un primer momento no lo entiendas. Los puntos se conectan en algún lugar del camino.

10. Practica deporte, y deporte no es sólo ir a correr, a la piscina o al gimnasio, es, sobre todo, estar activo.

Si te han parecido útiles, te invito a que visites su blog y leas todos los demás. No tienen desperdicio...