"—Minino, minino… —llamó Alicia tímidamente, sin estar muy segura de si al gato le gustaría que le llamasen así—. ¿Podría decirme, por favor, por qué camino debo seguir?
—Eso depende, en gran parte, del sitio a donde quieras ir —repuso el gato.
—No me importa mucho donde sea… —declaró Alicia.
—Entonces no tiene importancia el camino que sigas… —contestó el gato.
—…siempre que llegue a alguna parte —agregó la muchacha, como para completar la explicación.
—Puedes estar segura de eso, siempre que camines lo suficiente —declaró el minino."
Con esta ya llevo dos entradas algo "mías" en este blog. Dos "regalos de anónimo".
ResponderEliminarTe mando un email.
T.