"Nada es permanente a excepción del cambio."
Heráclito
Llevo unas semanas con una extraña sensación. Todo está cambiando, nada parece seguir igual. Veo las cosas de diferente manera, las siento de diferente manera, incluso las huelo de diferente manera...
Y lo más curioso es que en el fondo nada a cambiado. Todo sigue igual. En el mismo sitio que hace un mes, o dos... La gente que me rodea sigue exactamente igual, piensa exactamente igual... que antes. La que ha cambiado he sido yo. Sólo yo. Pero el cambio ha sido tan transformador que casi no me reconozco.
Después de año y medio en el mismo sitio, en todos los sentidos que os podáis imaginar, ya estoy preparada para soltar amarras, y dejar todo atrás. No necesito nada de lo que creía necesitar. Ninguna de esas cosas, que por su cercanía, por su rutina, nos hacen sentir seguros, en casa.
Pero no hay casa que valga. Nuestra casa está donde estemos nosotros. Ahora estoy abierta a todo lo que pueda venir. Necesito que la "aventura" invada mi vida y lo desestabilice todo...
En el fondo... ¿Para qué queremos tener el control? El control nunca nos hará felices, ni libres!!!
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario