Por fin... estoy llegando al final de "Un mundo sin fin". Si alguien se está leyendo, o ha leído, este libro, me entenderá. Ken Follett, su autor, sin duda dio en el clavo con el título. "Un mundo sin fin", o lo que es lo mismo, "Un libro sin fin"...
Llevo tanto tiempo leyendo este libro, que sinceramente, no sé qué será de mi vira cuando llegue su... fin. A pesar de lo que estoy escribiendo, no me malinterpretéis, porque me está gustando, y me está entreteniendo. Mucho... muchísimo... exactamente durante unos tres meses.
Me está ocurriendo como con la serie "Perdidos". Hace un par de días descubrí, no sin desesperación, que la quinta y penúltima temporada está llegando a su fin. Y entonces pensé, "Dios mío, qué será de mi vida entonces???". Básicamente organizo toda la semana en torno al día y la hora en que veré Perdidos. En mi familia hablamos de perdidos, sueño con Perdidos, y básicamente "vivo" en la isla de Perdidos... Normalmente entre Sayer y Said... (El sueño es mío, no?).
Y ahora me doy cuenta que mi vida se romperá en mil pedazos exactamente dentro de una semana. Momento que calculo ya habré terminado el libro y ya habré visto el último capítulo de la quinta temporada de la serie.
Y entonces... qué???? Menos mal que me queda Beijing.
domingo, 31 de mayo de 2009
jueves, 7 de mayo de 2009
No quiero más flores de plástico
Y de repente son años... Y no son uno ni dos, son treinta!!!!!!!!!!!!!!!! Quién me iba a decir hace quince años que hoy estaría donde estoy, con quien estoy, haciendo lo que hago, donde lo hago y con quién lo hago...
Aunque prefiero no hacer balance. No sé si sería positivo o negativo, así que haré como Scarlett O'Hara. "Ya lo pensaré mañana". De pequeña quise ser astrofísica, bióloga, bombera... hasta militar(a). Así que dado que he llegado mucho mas lejos que todo eso, y me refiero a la increíble distancia de lo que quise a lo que hice, prefiero no pensar mucho más...
Y como se supone que con la edad ganamos en sabiduría y perdemos en cantidad de "masa gris", espero haber ganado la suficiente (sabiduría) para que todo haya merecido la pena. Aunque sabiduría, sabiduría... no apuesto mucho por ello. Más bien hablamos de una leve inteligencia "emocional"...
Lo mejor es que ahora, aunque sigo estando lejos de saber lo que quiero, lo que sí puedo decir es lo que no quiero. Y como dice un amigo en una canción "No quiero más flores de plástico". Hay pocas metáforas que puedan definir mejor lo que siento ahora...
Si consigo esto, todo lo demás está hecho!!!!!
NO QUIERO MÁS FLORES DE PLÁSTICO!!!!!!!!!!
Aunque prefiero no hacer balance. No sé si sería positivo o negativo, así que haré como Scarlett O'Hara. "Ya lo pensaré mañana". De pequeña quise ser astrofísica, bióloga, bombera... hasta militar(a). Así que dado que he llegado mucho mas lejos que todo eso, y me refiero a la increíble distancia de lo que quise a lo que hice, prefiero no pensar mucho más...
Y como se supone que con la edad ganamos en sabiduría y perdemos en cantidad de "masa gris", espero haber ganado la suficiente (sabiduría) para que todo haya merecido la pena. Aunque sabiduría, sabiduría... no apuesto mucho por ello. Más bien hablamos de una leve inteligencia "emocional"...
Lo mejor es que ahora, aunque sigo estando lejos de saber lo que quiero, lo que sí puedo decir es lo que no quiero. Y como dice un amigo en una canción "No quiero más flores de plástico". Hay pocas metáforas que puedan definir mejor lo que siento ahora...
Si consigo esto, todo lo demás está hecho!!!!!
NO QUIERO MÁS FLORES DE PLÁSTICO!!!!!!!!!!
lunes, 4 de mayo de 2009
A por las 30 primaveras...
A la gente no le gutas cumplir años. Este es un hecho. Algo que yo nunca he entendido...
En cambio a mi me encanta… Todo lo que a la inmensa mayoría (mayor de 25) le disgusta, a mi me hace inmensamente feliz… Si por mí fuera, arrasaría con todas esas personas que, llegada cierta edad, ya no quieren tarta, ni velas, ni dada de nada… ¿Cómo han podido dejar de disfrutar ese momento? No me lo explico…
Fiel a mi espíritu infantil, todo lo que rodea los cumpleaños me hace muchísima ilusión. Tarta, velas, cumpleaños feliz, regalos, mi comida favorita, mi bebida favorita, etc. Aunque como es normal algunas cosas han cambiado. He dejado la Coca-Cola para darme al Sex on the Beach, o los palitos de merluza por un buen solomillo… pero todo lo demás, sigue igual… Pese a que ciertas personas sigan afirmando que yo nací sin el libro de instrucciones, como mi ex, por ejemplo, la verdad es que soy más simple que el mecanismo de un chupa-chups… o eso creo yo…
Aunque si lo pienso de manera profunda, seguramente llegaré a la conclusión de que eso no es verdad. Alguien que planeó cargarse a todas las ardillas del planeta no debe ser muy normal… Así que prefiero no pensarlo…
Volviendo a lo importante… el día de tu cumpleaños es tu día, y sólo tuyo. Y todos los que te rodean deben hacer lo que tú quieras. Dentro de un orden, claro… Todo sea por que uno pase un feliz feliz no cumpleaños, como diría Alicia en el país de las maravillas.
Y como mi pensamiento es bastante absurdo, como lo es el de mi querida Alicia, si le pido a mi hermana que de diez vueltas a mi casa a la pata coja y con una botella de Anís del Mono en la cabeza, debería hacerlo, no? Es un deseo de cumpleaños muy “en la media”. Aunque no sé qué diría mi hermana (Carla). A ver si se pronuncia en este blog…
Pues eso, que mi pequeño corazón está deseando que llegue el jueves (o sábado, día oficial de mi cumpleaños), para tiranizar a todos los que me rodean con peticiones absurdas…
En cambio a mi me encanta… Todo lo que a la inmensa mayoría (mayor de 25) le disgusta, a mi me hace inmensamente feliz… Si por mí fuera, arrasaría con todas esas personas que, llegada cierta edad, ya no quieren tarta, ni velas, ni dada de nada… ¿Cómo han podido dejar de disfrutar ese momento? No me lo explico…
Fiel a mi espíritu infantil, todo lo que rodea los cumpleaños me hace muchísima ilusión. Tarta, velas, cumpleaños feliz, regalos, mi comida favorita, mi bebida favorita, etc. Aunque como es normal algunas cosas han cambiado. He dejado la Coca-Cola para darme al Sex on the Beach, o los palitos de merluza por un buen solomillo… pero todo lo demás, sigue igual… Pese a que ciertas personas sigan afirmando que yo nací sin el libro de instrucciones, como mi ex, por ejemplo, la verdad es que soy más simple que el mecanismo de un chupa-chups… o eso creo yo…
Aunque si lo pienso de manera profunda, seguramente llegaré a la conclusión de que eso no es verdad. Alguien que planeó cargarse a todas las ardillas del planeta no debe ser muy normal… Así que prefiero no pensarlo…
Volviendo a lo importante… el día de tu cumpleaños es tu día, y sólo tuyo. Y todos los que te rodean deben hacer lo que tú quieras. Dentro de un orden, claro… Todo sea por que uno pase un feliz feliz no cumpleaños, como diría Alicia en el país de las maravillas.
Y como mi pensamiento es bastante absurdo, como lo es el de mi querida Alicia, si le pido a mi hermana que de diez vueltas a mi casa a la pata coja y con una botella de Anís del Mono en la cabeza, debería hacerlo, no? Es un deseo de cumpleaños muy “en la media”. Aunque no sé qué diría mi hermana (Carla). A ver si se pronuncia en este blog…
Pues eso, que mi pequeño corazón está deseando que llegue el jueves (o sábado, día oficial de mi cumpleaños), para tiranizar a todos los que me rodean con peticiones absurdas…
domingo, 3 de mayo de 2009
Y qué tendrá el pobre dedo meñique, me pregunto...
Ayer hablaba con algunas personas de mi entorno sobre el matrimonio. Lo conveniente o no que era el matrimonio cuando se iban a tener hijos. Todas ellas casadas, así que los marcianos bichos raros que no optan por el matrimonio no podían defenderse.
Como suelo hacer a menudo, yo defendía a esos marcianos bichos raros que no optan por el matrimonio. Y digo que suelo hacer eso porque, generalmente, cuando se avecina una discusión me pongo de la parte más débil piense yo (o no lo piense) lo mismo que ellos...
Quizás sea muy absurdo, pero por encima de todo creo que en la libertad, y sobre todo cuando esa libertad se manifiesta en algo "no bien visto" o en algo "minoritario". La verdad, y siendo totalmente sincera, es que me importa muy poco, pero que muy poco, si la gente se casa o no se casa o si tienen hijos o no. Por mi se pueden ir todos ellos en comandita y tirarse del último piso de la torre Picasso.
Lo que me molesta es que nos creamos con el derecho de juzgar a la gente por lo que hacen. Y no digo que ayer nadie jugara a nadie, que por otro lado así fue, pero no sé... Quizás algo que a mí me funciona no le funciona al vecino, y viceversa. Me molesta terriblemente cuando alguien se obceca defeneciendo una postura, su postura, sin darle ninguna oportunidad a lo que piensen los demás. Y al decir oportunidad me refiero a sus pensamientos, a sus ideas. En su cabeza, jamás de los jamases, "aprobarán" que alguien tenga hijos sin casarse.
Por mi parte, yo defendía a los inmorales padres solteros. Aunque más que a los inmorales padres solteros, yo defendía el "haga usted lo que le de la real gana". No creo que haya más porcentaje de éxito en los matrimonios que en los no-matrimonios. No creo que se quiera más a los hijos, o que estos sean más felices, cuando sus padres están casados que cuando no. Aunque de igual forma podría ser al contrario. Por qué no nos vamos a casar???
Vamos, que cada cual haga lo que le parezca mejor, a él y nada más que a él.
Aunque supongo que yo hago lo mismo, eso sin duda. A todos, en mayor o menor medida, nos sale esa vena enfermiza consistente en defender casi con la vida algo por lo que seguramente, en diez años, ya no daríamos ni el dedo meñique.
Y qué tendrá el pobre dedo meñique, me pregunto...
Como suelo hacer a menudo, yo defendía a esos marcianos bichos raros que no optan por el matrimonio. Y digo que suelo hacer eso porque, generalmente, cuando se avecina una discusión me pongo de la parte más débil piense yo (o no lo piense) lo mismo que ellos...
Quizás sea muy absurdo, pero por encima de todo creo que en la libertad, y sobre todo cuando esa libertad se manifiesta en algo "no bien visto" o en algo "minoritario". La verdad, y siendo totalmente sincera, es que me importa muy poco, pero que muy poco, si la gente se casa o no se casa o si tienen hijos o no. Por mi se pueden ir todos ellos en comandita y tirarse del último piso de la torre Picasso.
Lo que me molesta es que nos creamos con el derecho de juzgar a la gente por lo que hacen. Y no digo que ayer nadie jugara a nadie, que por otro lado así fue, pero no sé... Quizás algo que a mí me funciona no le funciona al vecino, y viceversa. Me molesta terriblemente cuando alguien se obceca defeneciendo una postura, su postura, sin darle ninguna oportunidad a lo que piensen los demás. Y al decir oportunidad me refiero a sus pensamientos, a sus ideas. En su cabeza, jamás de los jamases, "aprobarán" que alguien tenga hijos sin casarse.
Por mi parte, yo defendía a los inmorales padres solteros. Aunque más que a los inmorales padres solteros, yo defendía el "haga usted lo que le de la real gana". No creo que haya más porcentaje de éxito en los matrimonios que en los no-matrimonios. No creo que se quiera más a los hijos, o que estos sean más felices, cuando sus padres están casados que cuando no. Aunque de igual forma podría ser al contrario. Por qué no nos vamos a casar???
Vamos, que cada cual haga lo que le parezca mejor, a él y nada más que a él.
Aunque supongo que yo hago lo mismo, eso sin duda. A todos, en mayor o menor medida, nos sale esa vena enfermiza consistente en defender casi con la vida algo por lo que seguramente, en diez años, ya no daríamos ni el dedo meñique.
Y qué tendrá el pobre dedo meñique, me pregunto...
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