Tengo que estudiar, lo sé. Tengo que hacerlo… pero es que me cuesta tanto… Lo intento. De verdad que lo intento, pero no puedo.
Y la cosa empieza a ser grave. Para el primer examen sólo me quedan 6 días y para el segundo, 9. No sé de qué me extraño. Nunca he podido estudiar. O por lo menos, no hasta que empezaba a sentir una extraña y profunda presión, a pocos días, o incluso horas, de los exámenes. Pero esta vez es grave de verdad. Es grave porque estoy en cuarta convocatoria, y en la Carlos III, estar en cuarta convocatoria significa estar en última convocatoria.
Y pensaba que eso me asustaría un poco… Ya sabes, en julio, cuando llegué de Londres, estaba convencida de que en agosto empezaría a estudiar. Un poco cada día, sólo un poquito cada día… Ilusa de mí. Cómo es posible que a estas alturas me conozca tan mal.
El primer examen no me preocupa. Realmente ninguno de los dos me preocupa demasiado. Por aquello a ser fiel al título de este blog, y mantenerme inconsciente cual niño de 5 años. Pero siendo sincera, el primero creo que lo tengo superado. Podemos llevar todo lo que queramos al examen… Y básicamente lo que he tenido que hacer es leer. Y como leer es una de mis pasiones, pues como que no es demasiado desagradable. Aunque signifique leer títulos tan interesantes como “La tiranía de la comunicación”, “La aldea global” o el apasionante “Comunicación y poder”. Y lo peor de todo, es que algunos de ellos, hasta me han gustado. No se los recomendaría a nadie… por aquello de que quiero seguir teniendo vida social, pero he de reconocer que he disfrutado leyéndolos…
El segundo ya es otra historia, y nunca mejor dicho. Historia del periodismo en España. No digo que no sea una asignatura interesante. Yo estaba en Londres, así que no tuve el placer de disfrutar de semejante adquisición de conocimientos. Incluso diría que leerlo puede llegar a ser muy interesante. Por lo menos a la gente a la que le guste la historia, como es, en algunas ocasiones, mi caso. Pero de ahí, a tener que estudiar hasta los artículos que escribió Ortega y Gasset, pues como que se me hace un poco más complicado.
Pero claro está, no he estado dos años y medio en la facultad, aunque decir “estar” es bastante iluso por mi parte, ya que este año todavía no he pasado por allí, y el año pasado fui unas 15 veces, y eso siendo generosa… para llegar ahora, a dos asignaturas de la codiciada y sobrevalorada licenciatura, y no aprobar. Pues como que no.
Y dado que me he propuesto, como objetivo en la vida, coleccionar títulos universitarios, tengo que empezar a pensar cuál será la próxima. Filosofía, Literatura comparada ó Psicología… Tiene más mérito si estudio algo que no me valga para nada con mis ya adquiridos conocimientos. Y puntúan doble las carreras sin ninguna salida profesional. En este caso, después de Bellas Artes y Periodismo, creo que ganaría Literatura comparada o Filosofía. Aunque esta vez, dado que tampoco pisaré “suelo universitario”, y para demostrar que me queda algo de sensatez, creo que me decantaré por la educación a distancia…
No hay comentarios:
Publicar un comentario