martes, 23 de septiembre de 2008

Síndrome de Estocolmo

Ya sé que llevo mucho tiempo sin escribir... Y también sé que no tengo ninguna excusa. Y que cualquier cosa que diga, podrá ser utilizada en mi contra. Lo sé.

Y la verdad es que llevo mucho tiempo sin escribir porque no quería escribir nada. Es raro porque yo siempre quiero escribir, siempre tengo ganas de escribir, pero cómo le dije a D, estos días no quiero, porque me pongo triste, y no me quiero estar triste.

Es extraño estar en un sitio que te gusta, dónde te gusta lo que haces, por qué lo haces, y la gente con quien lo haces. Y saber que en una semana ya no estarás ahí. Es extraño porque nunca me había pasado. Y mira que he trabajado en miles de sitios, pero esto, just this, nunca me había pasado. Me pregunto qué voy a hacer el miércoles que viene cuando den las dos, hora a la que salía todos los días desde hace 3 meses para ir a currar... Digo yo que algo tendré que hacer. Quizás comience a ir a la Bolsa a pasar la tarde con los jubilados. Total, ya conozco a unos cuantos... con tanta caída y subida que hemos sufrido los últimos meses...

Y no es que me vaya a quedar en casa sin hacer nada. Pero da igual. Lo voy a pasar mal. Es una especie de Síndrome de Estocolmo. Qué se le va a hacer... He caído... Echaré de menos a mi despiadado jefe. A ese jefe que me ha explotado sin piedad.

Ayer cuando llegué todo el mundo con quién me iba cruzando me decía, "qué pena... sólo te queda una semana"... Pues sí, sólo me queda una semana. Qué pena. Pero bueno, ya sabía lo que había desde un principio. Con lo que no contaba es con que me fuera a gustar tanto...

No hay comentarios:

Publicar un comentario