No puedo evitarlo, tengo que escribir, y la gente que está conmigo cada día va a empezar a no decir nada en mi presencia por miedo a verlo en esta página al día siguiente… pero no lo puedo evitar. Tengo esa extraña habilidad que tienen sólo algunas personas y que hace que los demás te cuenten “su vida”. Y a su vez yo soy de esas personas de las que nadie sabe nada, o casi nada. Así que puedo llegar a ser una mezcla muy extraña. Puedo enrollarme como las persianas de un modo que hasta se podría calificar de enfermizo, pero normalmente sin meterme en terrenos pantanosos… y menos en terrenos pantanosos propios, que los tengo, y muchos…
Pero bueno, también soy muy discreta. Así que lo que mis amigos me cuentan se irá a la tumba conmigo, o como mucho a este blog, que a fin de cuentas… ¿quién lo lee? Y aunque lo leyeran miles de personas, nunca digo nombres…
En habitaciones separadas. Me pregunto qué es lo que hace que una pareja viva bajo el mismo techo pero con una pared de por medio.
Conocí a una persona, hace muchos años, que vivía con su novia a quien ya no podía soportar. Él me decía que no podía dejarla, que ella hacía años lo había dejado todo por él; su familia, su ciudad, su trabajo… y que ahora cómo podía dejarla. Él, por su puesto, le ponía los cuernos con cualquier mujer que se le pusiese a tiro. Yo nunca les entendí a ninguno de los dos, y a ella menos que a nadie.
Pero puedo entender casi cualquier cosa. Entiendo que te enamoras de alguien, que le quieres y que dejas de estar enamorado, pero no de quererle. Se ha convertido en tu amigo; en tu hermano; en tu familia; en quien confías; de quien dependes económica, o de una manera más peligrosa, emocionalmente; en fin, en alguien con quien te has acostumbrado a vivir y con quien te gusta vivir, pero de quien, en definitiva, ya no estás enamorada… Y un día te das cuenta de ello, pero no te crees capaz de cambiar las cosas, y te mientes a ti misma diciéndote que todavía le quieres y que todavía se puede “salvar” la pareja… como si eso fuera posible…
En ese punto, si no te marchas, ya estás perdida. Si te convences a ti misma de que no serás capaz de salir adelante sola, estás perdida.
Esta es otra cosa que me cuesta horrores entender, por qué a la gente le da tanto miedo estar sola. Y es algo sorprendentemente común. Tengo muchos amigos/as, que se quedan solteros, y no llegan a estar solos ni tres meses… cómo si se fueran a morir de la peste por llegar a casa sin que haya nadie esperándoles… Quizás sea un problema de que no nos soportamos… es posible. Hay veces que a mí me cuesta muchísimo soportarme. Estaría genial poder dejar de estar conmigo misma aunque solo fuera por unas horas, pero es algo que todavía no está inventado… así que tendré que joderme y aguantarme… y por ahora, me hago reír a mi misma con bastante frecuencia. Espero que esto no sea síntoma de algún tipo de enfermedad mental… Y si lo es…
Pero bueno, aún así, me gusta estar sola. Aún cuando vivía con mi ex, necesitaba mis momentos de absoluta soledad. Puede parecer extraño, pero me produce un gran alivio llegar a casa y que no haya nadie. No sé si debo decir esto… creo que los síntomas de enfermedad mental se empiezan a sumar peligrosamente.
Pero yo tampoco puedo decir mucho sobre esto, pues me pasó algo parecido. Mi ex y yo nos llevábamos muy bien, éramos muy amigos, pero la cosa se acabó. Y aunque nos costó dar el paso, lo dimos. Y menos mal que lo hicimos… sino creo que hubiésemos terminado matándonos. Y de esta forma conservamos la vida, y yo a uno de mis mejores amigos, y eso no tiene precio.
Con mis otros novios lo tuve siempre muy claro, llegó un momento en que se acabó, y se acabó. Pero otras veces la línea está mucho menos clara, sumado a otros factores que hace que la situación se complique cada vez más.
Lo único que he aprendido al respecto, es que las cosas nunca mejoran. El sólo hecho de plantearte si debes dejar a alguien o no, ya te da la respuesta. Las personas nunca cambian, y las cosas nunca mejoran. Aunque, por supuesto, es mi humilde opinión.
Conclusión: cómprate una mascota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario